La actriz, dramaturga y directora llega este sábado 6 al Centro Cultural Fontanarrosa con una comedia sobre la menopausia y el paso del tiempo.
La actriz, dramaturga, guionista y directora Julieta Otero se presentará este sábado 6 a las 21 en el Centro Cultural Fontanarrosa de Rosario, en el marco de la gira nacional de su unipersonal «No me acuerdo las cosas». El espectáculo, que desde comienzos de 2025 agota funciones en Buenos Aires, aborda desde el humor la menopausia y los cambios asociados al paso del tiempo.
Otero definió la obra como «una celebración de una etapa de la vida que tiene muy mala prensa y que para mí es maravillosa: la menopausia». La pieza marca un nuevo rumbo en su carrera tras el éxito de «Según Roxi», proyecto que durante más de una década retrató las contradicciones de la maternidad contemporánea a través de un blog, series web, libros, televisión y teatro.
Bajo la dirección de la comediante Dalia Gutmann, el unipersonal sigue la historia de Mariana, una abogada de 50 años y madre de tres hijos adolescentes que despierta sin memoria a corto plazo. Lo que parece un problema deriva en una liberación: después de décadas de obligaciones y cuidados, descubre que los días le rinden más porque olvida la mitad de las cosas que debía hacer. «Sin estrógeno ya no tiene ganas de seguir ocupándose de todo el mundo», explicó Otero.
El espectáculo combina monólogos, humor ácido y canciones a cargo de Germán Halili, con música original de Fran Ruiz Barlett. Otero señaló que las observaciones surgieron de conversaciones con amigas en un grupo de WhatsApp llamado «Si pudiera nombrar», donde compartían olvidos cotidianos y reconocían cambios como el «nido vacío» y el deseo de viajar o salir con amigas.
«Pasé de ser una mamá sobreocupada a ser una mujer madura que no se acuerda de las cosas porque su cerebro se quedó sin estrógeno y tiene muchísimo más tiempo libre», afirmó la actriz. Sobre la dirección de Gutmann, destacó: «Dalia es una número uno de la comedia. Yo concibo al humor en un unipersonal como algo musical, un ritmo que fluye».
Otero subrayó la importancia de los vínculos entre mujeres para compartir experiencias invisibilizadas: «Las mujeres nos tenemos entre nosotras para decirnos qué está pasando con nuestros estrógenos». Además, recordó su vínculo con Rosario: «Para mí es un segundo hogar, un lugar de mucha historia cultural, es el hogar de Fito Páez». Finalmente, invitó al público: «Tienen que ir a verla porque es muy importante poder reírnos de las cosas que nos hacen sufrir».
