Thomas Tuchel autorizó que las parejas de los jugadores de la selección inglesa ingresaran al campamento en West Palm Beach, Florida, durante la preparación para el Mundial. La medida contrasta con la postura de Carlos Salvador Bilardo, quien permitía la presencia de mujeres pero con recomendaciones específicas.
Thomas Tuchel, entrenador de la selección de Inglaterra, tomó la decisión de permitir que las parejas de los jugadores ingresaran al campamento del equipo en West Palm Beach, Florida, durante la preparación para la Copa del Mundo. La medida busca otorgar al plantel un margen de libertad antes de la fase más intensa de trabajo.
Esta decisión rompe con una norma no escrita en el fútbol de selecciones, donde las concentraciones mundialistas suelen ser blindadas para evitar distracciones y mantener una rutina de máxima concentración. Carlos Salvador Bilardo, durante su etapa como director técnico, sostenía una visión estricta sobre la presencia de mujeres en los mundiales. El exentrenador consideraba que el sexo afectaba físicamente al rendimiento, pero no prohibía la entrada de parejas, sino que ofrecía consejos detallados para ahorrar energía.
Una de las primeras en aprovechar la apertura fue Ashlyn Castro, pareja de Jude Bellingham, quien viajó desde Tampa hasta el hotel de concentración y compartió la tarde con el mediocampista del Real Madrid. Ambos fueron vistos al aire libre jugando Skyjo, un juego de cartas similar al Uno, en una escena distendida que refleja el clima que Tuchel busca instalar antes del inicio de la competencia.
También se acercaron Kate Kane, esposa del capitán Harry Kane, y Layla Roye, pareja de Kobbie Mainoo, en una jornada que combinó descanso, vida familiar y preparación mental para el torneo.
El arquero Jordan Pickford respaldó la decisión del entrenador y explicó que Inglaterra aún tiene margen antes del inicio de su participación: “Nuestro torneo no empieza hasta el 17 de junio, así que esto va a ser entrenar duro, acostumbrarse al clima y tener un poco de libertad”.
Tuchel apuesta a que un grupo más relajado pueda llegar mejor física y emocionalmente a Kansas, donde Inglaterra ajustará los últimos detalles antes de competir en la Copa del Mundo, en la que aparece entre las selecciones candidatas. La decisión marca un cambio de tono respecto de otras etapas del seleccionado inglés, históricamente atravesadas por controles estrictos y una fuerte presión mediática sobre la intimidad de los jugadores.
