La entidad fabril apoya la iniciativa del Gobierno provincial que busca aumentar el corte obligatorio de biocombustibles y segmentar el mercado, en contraposición a la propuesta del oficialismo nacional.
La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) manifestó su apoyo a la propuesta estratégica presentada por el Gobierno de la provincia ante el Senado de la Nación el 3 de junio de 2026. La iniciativa es una de cinco que serán analizadas por los senadores nacionales el 17 de este mes, en sesión conjunta de las comisiones de Presupuesto y de Energía y Minería.
El proyecto respaldado por la UISF propone un aumento del corte obligatorio de biodiésel al 15% (B15) y un mecanismo de aumento automático hasta el 20% (B20) cuando el biodiésel nacional resulte más económico que la importación de gasoil fósil. También plantea la segmentación del mercado en dos sectores: un 40% para empresas no integradas (principalmente Pymes santafesinas y de Buenos Aires) y un 60% para industrias integradas y refinerías.
La pasada semana, la subsecretaria de Energías Renovables y Eficiencia Energética de Santa Fe, María Cecilia Mijich, expuso ante el plenario de comisiones del Senado en defensa de la producción local. Según la UISF, Santa Fe concentra más del 80% de la capacidad productiva de biodiésel del país.
En contraposición, el secretario de Coordinación de Energía y Minería del Ministerio de Economía de la Nación, Daniel González, afirmó en el congreso de Maizar 2026 que incrementar el corte de biodiésel al gasoil más allá del 10% propuesto por el Gobierno nacional incrementaría el precio en los surtidores. González respaldó el proyecto presentado por Patricia Bullrich y sostuvo: “No queremos obligar a nadie. Si la provincia ‘x’ está dispuesta a poner un corte del 18% y consigue gente dispuesta a poner bocas de expendio y consumidores dispuestos, está perfecto”.
La UISF considera que el proyecto impulsado por Santa Fe es fundamental para modernizar el sector y garantizar el crecimiento, ante el cierre de mercados externos y barreras paraarancelarias. La propuesta también incluye la inclusión de proyectos de inversión superiores a 200 millones de dólares en biocombustibles de avanzada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la competencia en insumos, asegurando el precio de Paridad de Exportación para el aceite de soja y el metanol.
Desde la entidad fabril destacan que el fortalecimiento de la industria del biodiésel permite agregar valor a las cadenas agrícolas, fomentar el arraigo rural y sustituir importaciones, sin costo fiscal y con potencial para contener la suba de precios en surtidor.
