La humedad reinante en Rosario potencia el olor que desprenden los frutos del ginkgo biloba, árbol exótico originario de China, ubicado en la plaza Barranca de las Ceibas.
La humedad que reina en el ambiente de Rosario desde hace más de diez días potencia las temperaturas y otros agentes que forman parte del paisaje. En la zona del Monumento a la Bandera, precisamente en la plaza Barranca de las Ceibas, frente al Concejo Municipal, hay varios ejemplares de una especie de árbol que tienen un fruto que desprende un fuerte olor.
El responsable de este olor, que tiene notas rancias que algunos comparan con el olor a vómito o a quesos muy fuertes, es el fruto del ginkgo biloba, especie también conocida como árbol de la vida o árbol de oro. Se trata de un árbol exótico, ya que su procedencia original se remonta a las provincias de Zhejiang y Guizhou, en China oriental.
El fruto del ginkgo biloba es una semilla que comúnmente se confunde con una drupa por su textura carnosa. Al abrirse, desprenden el olor característico que proviene del ácido butírico que emana al partirse.
Los especialistas señalan que el ginkgo biloba puede considerarse un sobreviviente porque es el último árbol de su género, familia y orden. La especie original estuvo en la Tierra hace millones de años y se los considera un fósil viviente porque un ejemplar puede vivir miles de años.
La Municipalidad de Rosario tiene en marcha un censo de arbolado público desde hace dos años, aunque todavía no se conocen resultados. Los registros más próximos son del 2015, cuando esta herramienta fue actualizada por última vez. En ese entonces, de los 219.946 árboles contabilizados en Rosario, apenas se registraron 575 ginkgos, lo que representa el 0,3% del total.
