El organismo estadístico publicó el informe de Evolución de la distribución del ingreso correspondiente al primer trimestre de 2026, que revela un ingreso mediano de $900.000 entre los ocupados y un aumento del coeficiente de Gini a 0,442.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este jueves el informe sobre Evolución de la distribución del ingreso correspondiente al primer trimestre de 2026. El estudio abarca los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares.
Según el informe, el ingreso mediano de la población ocupada fue de $900.000. Esto significa que el 50% de los trabajadores percibió ese monto o menos durante el período analizado. El ingreso promedio individual de quienes percibieron algún tipo de ingreso fue de $1.153.457.
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso (donde 0 representa igualdad absoluta y 1 desigualdad máxima), se ubicó en 0,442, el nivel más alto desde el inicio de 2024. La brecha entre el decil 10 (el 10% de mayores ingresos) y el decil 1 (el 10% de menores ingresos) fue de 15 veces, manteniéndose respecto al primer trimestre de 2025.
El ingreso promedio del estrato bajo (deciles 1 a 4) fue de $405.245, mientras que en el estrato alto (deciles 9 y 10) alcanzó $2.579.304.
En cuanto a la distribución por género, los varones registraron un ingreso promedio de $1.352.247, mientras que las mujeres percibieron $959.030, una diferencia del 29,1%. Esta brecha fue inferior al 29,6% del cuarto trimestre de 2025, pero superior al 27,8% del primer trimestre de 2025.
Respecto a la condición laboral, los asalariados con descuento jubilatorio percibieron un promedio de $1.375.143, mientras que aquellos sin descuento jubilatorio (trabajo no registrado) obtuvieron $731.150, una diferencia del 46,8%. Los ingresos de los trabajadores registrados crecieron un 35,9% interanual, mientras que los no registrados aumentaron un 51,3%.
El informe también señala que los ingresos no laborales (jubilaciones, pensiones y ayuda social) representan el 22,3% del total de ingresos de los hogares. En el decil más bajo (decil 1), este aporte alcanza el 61%, mientras que en el decil 10 es del 15,6%. En el decil más pobre, por cada 100 ocupados hay 272 personas que dependen de esos ingresos; en el decil más alto, la relación es de 48 personas por cada 100 ocupados.
