El municipio de Santa Fe se encuentra en la etapa final del proyecto de restauración integral de la Plaza San Martín, un espacio público histórico. El diseño fue elaborado mediante un proceso participativo que incluyó encuestas, asambleas y talleres con vecinos, especialistas y escuelas, y se prevé la elaboración de pliegos licitatorios en las próximas semanas.
La Municipalidad de Santa Fe avanza en la etapa final del proyecto de restauración integral de la Plaza San Martín, uno de los espacios públicos con mayor valor histórico e institucional de la ciudad. Tras varios meses de consultas, asambleas y talleres, los equipos técnicos trabajan en la confección de los pliegos licitatorios de una intervención que buscará recuperar el paseo respetando su patrimonio y respondiendo a las demandas planteadas por quienes lo utilizan cotidianamente.
El proceso participativo incluyó encuestas puerta a puerta, reuniones con instituciones, una Asamblea Ciudadana, talleres con estudiantes de escuelas primarias y secundarias y un foro abierto realizado en la propia plaza. La premisa fue construir el proyecto de manera colectiva antes de definir las obras.
La iniciativa apunta a revitalizar un espacio emblemático ubicado frente al Ministerio de Seguridad, los Bomberos Zapadores, la escuela Sarmiento, la sede de la Masonería y el Patio Catedral, que constituye uno de los principales escenarios cívicos de Santa Fe.
Un proyecto construido desde la participación
El proceso comenzó con visitas a los vecinos del sector para conocer los usos cotidianos de la plaza, sus problemas y las expectativas sobre una futura intervención. En esa primera instancia participaron 209 personas mediante encuestas domiciliarias, mientras que luego la consulta se amplió a través de una plataforma digital y nuevas mesas de trabajo abiertas.
Uno de los momentos centrales fue la Asamblea Ciudadana realizada en el Patio Catedral, donde el arquitecto Diego Valiente, docente de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UNL, abrió el debate sobre el rol de las plazas dentro de la trama urbana. Posteriormente, los participantes trabajaron en mesas coordinadas para sistematizar propuestas y prioridades.
La participación también alcanzó a los más chicos. Alumnos de la Escuela Sarmiento, la Escuela Provincial de Música CREI, la Escuela Bialik, la Escuela UNL y el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe recorrieron la plaza y realizaron talleres para imaginar nuevos usos del espacio público.
El cierre del proceso tuvo lugar el 19 de junio con un foro ciudadano en la propia plaza, donde el intendente repasó las distintas etapas de consulta y anticipó las principales características del proyecto definitivo, acompañado por vecinos que respaldaron la iniciativa.
Qué obras contempla la propuesta
Las conclusiones del proceso participativo fueron sintetizadas en paneles informativos instalados durante el foro, donde también se exhibieron imágenes preliminares del proyecto.
Entre las principales intervenciones previstas se destacan la renovación de las veredas internas utilizando granza para conservar el carácter histórico del paseo; la incorporación de jardines de lluvia y mayor vegetación para mejorar el drenaje y reducir los anegamientos; la ampliación del sector de juegos infantiles con pisos de goma; la instalación de nuevo mobiliario de madera, mesas, sillas y un espacio destinado a mascotas; además del recambio y mejora integral de la iluminación.
Las encuestas también dejaron en evidencia cuáles son hoy las principales preocupaciones de quienes frecuentan la plaza. Entre ellas aparecen la iluminación nocturna, el estado de los caminos internos, los bancos, la limpieza, la seguridad y los juegos infantiles.
En cuanto a los pedidos concretos surgidos durante los encuentros, muchos coincidieron en preservar la identidad histórica del lugar. «No hacer cambios profundos, que se preserve y se valore su patrimonio», planteó uno de los aportes registrados. También hubo solicitudes para incorporar «más vegetación que garantice sombra y sol», mejorar la iluminación, construir senderos que eviten el barro sin cubrir toda la superficie con cemento, ampliar los juegos inclusivos e instalar mesas y bancos de madera para favorecer el encuentro ciudadano.
Otro aspecto que surgió con fuerza fue el deseo de incrementar la programación cultural y recreativa, con ferias, actividades artísticas, clases abiertas y eventos oficiales vinculados a la figura del General San Martín.
Un paseo con casi dos siglos de historia
La Plaza San Martín es uno de los espacios públicos más antiguos y simbólicos de Santa Fe. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX y, antes de adoptar su denominación actual en 1871, recibió distintos nombres, entre ellos Placita del Patingo, Plaza de la Federación y Plaza de la Libertad. Su consolidación acompañó el proceso de expansión urbana de la ciudad y el desarrollo del nuevo centro político e institucional santafesino.
En 1902 se inauguró el monumento ecuestre al General José de San Martín, obra del escultor José María García, réplica en bronce del realizado por el francés Louis-Joseph Daumas para la ciudad de Buenos Aires. El pedestal fue ejecutado por el escultor español Torcuato Tasso y Nadal con roca proveniente de la Cordillera de los Andes.
A lo largo de las últimas décadas, la plaza recibió intervenciones puntuales de mantenimiento, pero nunca una restauración integral de las características ahora proyectadas. La recuperación cobra especial relevancia por tratarse de uno de los principales espacios ceremoniales de Santa Fe, escenario habitual de actos patrios, movilizaciones ciudadanas y actividades culturales.
Con los pliegos de licitación en elaboración, el municipio busca que la futura obra combine la preservación del patrimonio histórico con mejoras en accesibilidad, infraestructura verde, equipamiento y seguridad, procurando que la Plaza San Martín recupere protagonismo como uno de los espacios públicos más representativos de la capital provincial.
Protagonistas de los cambios
Por último, cabe destacar que en los últimos meses, la Municipalidad de Santa Fe comenzó a consolidar una nueva metodología para definir intervenciones en plazas y espacios públicos, basada en procesos participativos previos al diseño definitivo de las obras.
Esto también se observa en el proceso de renovación de la plaza Italia, en marcha, y en la escucha que tuvo el municipio cuando los vecinos advirtieron que no debía demolerse la fuente de la plaza Colón, cuyo proyecto fue reformulado para evitar que ello ocurra.
La propuesta de la plaza San Martín -al igual que las antes mencionadas- busca que vecinos, instituciones, especialistas y escuelas formen parte de la planificación mediante encuestas, asambleas, talleres y mesas de diálogo, de modo que los proyectos respondan a las necesidades de quienes habitan y utilizan esos lugares.
Bajo esta lógica, las transformaciones dejan de ser decisiones exclusivamente técnicas para incorporar el conocimiento cotidiano de la comunidad, con el objetivo de consensuar intervenciones que preserven el patrimonio, mejoren la calidad del espacio público y fortalezcan el sentido de pertenencia de los santafesinos.
