Un informe de la Fundación Tejido Urbano revela que el 27% de las personas con discapacidad en Argentina vive en hogares con hacinamiento. Se detallan cifras, leyes, cumplimiento por provincia y experiencias de vivienda inclusiva.
El 27% de las personas con discapacidad que cuentan con Certificado Único de Discapacidad (CUD) reside en hogares con algún grado de hacinamiento, y el 7,8% vive en condiciones de hacinamiento crítico, lo que implica más de tres personas por ambiente. Así lo indica un informe publicado por la Fundación Tejido Urbano. El relevamiento también señala que el 6,9% de estas personas habita en hogares sin servicios esenciales como agua, electricidad o gas.
En Argentina hay 1.684.727 personas con CUD, lo que equivale al 3,69% de la población. La distribución geográfica es heterogénea: la provincia de Buenos Aires concentra 678.237 casos (40,3% del total nacional), mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra la mayor proporción en relación con su población (5,25%).
El informe indica que el 26,5% de los hogares donde reside una persona con discapacidad declaró necesitar reformas o arreglos vinculados con su condición, pero solo el 50,2% logró concretarlos. Además, el 33,7% de las personas con discapacidad reside sobre calles de tierra o mejoradas, lo que puede complicar los desplazamientos y el acceso a servicios, transporte y espacios públicos.
Marco legal
La Ley 26.182 establece que los planes de vivienda financiados con fondos del Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI) deben reservar al menos el 5% de las unidades para personas con discapacidad o familias que tengan integrantes con discapacidad. Esta medida se complementa con la Ley 24.314, que fija criterios de accesibilidad para asegurar condiciones adecuadas de uso y movilidad tanto en las viviendas como en el entorno urbano.
Durante el primer semestre de 2026, el relevamiento registró un cumplimiento federal promedio del 5,5%.
Experiencias provinciales
El relevamiento muestra que la mayoría de las jurisdicciones ha incorporado el cupo del 5% y ha adaptado los prototipos habitacionales a las necesidades de accesibilidad. Algunas provincias han desarrollado estrategias complementarias:
- Río Negro: programa Construir Inclusión (2026), financiado con recursos provinciales, que contempla un mínimo del 10% de las nuevas viviendas para personas con discapacidad y prioriza a estas familias en la readjudicación de viviendas recuperadas.
- Mendoza: superó el cupo mínimo del 5% con porcentajes de adjudicación entre el 6% y el 10% entre 2020 y 2023.
- Neuquén: Casatuya (2026), vivienda comunitaria para jóvenes con discapacidad mental que busca favorecer la vida independiente con acompañamiento interdisciplinario.
- Provincia de Buenos Aires: programa Hogares, que brinda residencia, alimentación y atención especializada a personas con discapacidad sin redes familiares de cuidado.
- Santa Fe: iniciativas como Hogar Familia y Casa Asistida.
- Córdoba: programa Córdoba Abre Puertas, financiado a través del Fondo de Inclusión Social para Personas con Discapacidad.
Adjudicaciones en 2026
El relevamiento de Tejido Urbano sobre adjudicaciones de viviendas durante 2026 contabilizó 786 soluciones habitacionales en 10 provincias entre enero y junio. Se identificaron al menos 43 viviendas destinadas a personas con discapacidad o familias con integrantes con discapacidad, lo que representa el 5,5% del total.
Algunas entregas superaron el porcentaje establecido: Pujato (Santa Fe) con el 20%, Las Flores (Buenos Aires) con 12,7%, Coronel Dorrego (Buenos Aires) con 12,5%, Suardi (Santa Fe) con 11,1%, y Ceres, Hersilia (Santa Fe) con el 10%. En contraste, otros desarrollos se ubican por debajo del umbral legal: Ullum (San Juan), Resistencia (Chaco) y Rosario de la Frontera (Salta).
Producción privada
La oferta privada de viviendas específicamente orientadas a personas con discapacidad es incipiente en Argentina. Entre las primeras experiencias se encuentra el proyecto “Believe: Viviendas Tuteladas”, de la desarrolladora Gardens en Mendoza, que propone entre 30 y 50 departamentos para personas con discapacidad intelectual con distintos niveles de autonomía. El complejo incluye unidades adaptadas, espacios comunes, servicios de acompañamiento profesional y ubicación cercana al transporte público.
Otra iniciativa es “Lo de Tono”, impulsada por la organización Despuntado y el especialista Juan Ignacio Acosta. Se trata de una vivienda de transición donde jóvenes con discapacidad intelectual pueden entrenar habilidades para la vida autónoma, como cocinar, organizar el hogar y administrar sus tiempos, con acompañamiento terapéutico.
