Un operativo con 36 allanamientos simultáneos contra la banda de Hernán “Lichi” Romero culminó con el secuestro de casi 50 celulares, armas y envoltorios con marihuana, y la detención de siete personas sospechadas de pertenecer a la organización, señalada por comercio minorista de drogas, usurpaciones y extorsiones en los barrios Nuevo Alberdi y Zona Cero, en la zona noroeste de Rosario.
Un operativo con 36 allanamientos simultáneos contra la banda de Hernán “Lichi” Romero culminó con el secuestro de casi 50 celulares, armas y envoltorios con marihuana, y la detención de siete personas sospechadas de pertenecer a la organización, señalada por comercio minorista de drogas, usurpaciones y extorsiones en los barrios Nuevo Alberdi y Zona Cero, en la zona noroeste de Rosario. Romero, referente de un clan familiar y barrial, cumple actualmente una condena a 29 años de prisión por instigar un violento secuestro desde la cárcel.
La investigación y el seguimiento a la banda se reactivó en septiembre del año pasado, cuando Lichi y varios de sus familiares ya habían sido condenados por el accionar de la organización. Según fuentes oficiales, en esta nueva etapa se constató que la banda continuaba operando en la comercialización de estupefacientes, usurpación de inmuebles, amenazas y otros delitos conexos.
Despliegue policial
Desde entonces y hasta mayo pasado se realizaron múltiples allanamientos en los que se secuestró material estupefaciente, armas de fuego y vehículos, y fueron detenidos presuntos integrantes de la organización. En el operativo de este sábado participaron más de cien móviles y 350 efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI). Los agentes llevaron a cabo 36 allanamientos con la intervención de grupos de irrupción de fuerza.
Como resultado de los procedimientos, se reportó el secuestro de 49 teléfonos celulares, dos tablets, una notebook, un revólver, una escopeta calibre 16, una réplica de arma de fuego, municiones de distintos calibres, cinco balanzas, un auto, dos motos y 3.011.570 pesos. La droga secuestrada consistió en 64 envoltorios de marihuana, dos trozos compactos y otro envoltorio con 2,4 gramos de la misma sustancia, además de elementos utilizados para el fraccionamiento de estupefacientes, sustancias de corte y documentación de interés.
Por disposición de los fiscales Ignacio Hueso y Brenda De Biassi fueron detenidas y trasladadas a la sede de la PDI siete personas: Carlos F., Andrea F., Alejandra J., Vanina G., Antonela P., Axel T. y Maira G. Además, un adolescente de 17 años fue trasladado junto a uno de sus progenitores para su identificación. Con la investigación aún en curso, no se descartaban nuevas medidas judiciales en el marco de la causa.
En requisas anteriores, como las realizadas en noviembre del año pasado en domicilios de Suárez al 2600, Matheu al 3400 y Vieytes al 3300 y al 3600, se había reportado un secuestro mayor de drogas al detectarse un punto de acopio con 729 envoltorios con cocaína listos para la venta, además de marihuana prensada y cocaína en piedra y en trozos; hallazgos por los que fueron apresadas entonces dos mujeres.
Secuestro y crimen fallido
Lichi Romero es reconocido desde años como jefe narco de Nuevo Alberdi, referente de un clan familiar ligado a la venta minorista de drogas y a hechos violentos y asaltos. En mayo de 2024 fue condenado a 29 años de cárcel por instigar un violento secuestro. Desde prisión, ordenó raptar a un hombre ligado a Los Monos para obtener los títulos de un auto y una casa. Como sus laderos no pudieron, ordenó que lo mataran. Tras ser sometido a torturas y baleado hasta que sus captores lo dieron por muerto, logró sobrevivir.
La historia fue parte de un enfrentamiento entre los Romero y un sector de Los Monos al cual estaba vinculado “Joselito”, apodo de Orlando C., el hombre secuestrado en abril de 2020 en el extremo noroeste de Rosario. En esa saga se contaron otros asesinatos y balaceras en la barriada de Nuevo Alberdi.
Junto a Lichi, por entonces detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 6, fue condenado su hermano Luciano a 24 años de prisión por intervenir en la maniobra. Joselito fue secuestrado el 4 de abril de 2020 a las 20 en la puerta de su casa en Polledo al 3800, en Nuevo Alberdi. Hasta allí llegaron Luciano Romero con el también condenado Gastón Fabián Núñez y dos adolescentes portando armas de fuego y en permanente comunicación con Lichi, que supervisaba las maniobras desde su celda.
Los captores aprovecharon un momento en que Joselito salió de su casa a limpiar una sartén, le dispararon a las piernas y lo metieron a la fuerza en un Peugeot 206 gris. Lo llevaron a una casa de Matheu al 3400 donde lo golpearon para que entregara dinero en efectivo y los títulos de propiedad de su vivienda y de su auto. Estas acciones, seguidas desde la cárcel por Lichi, duraron más de dos horas.
Cerca de las 22.30, y luego de que Joselito resistiera las demandas de sus captores, lo trasladaron hasta una calle paralela al kilómetro 4 de la ruta 34 y le efectuaron varios balazos por la espalda, hasta que cayó entre los yuyales. Fue dado por muerto, pero recibió asistencia casi inmediata de vecinos que lo encontraron con heridas en el abdomen y el muslo izquierdo, de las que logró recuperarse.
Previamente, Lichi había sido condenado en 2020 a 7 años y 4 meses de prisión como jefe de una asociación ilícita y otros delitos, como asaltos a mano armada y lavado de activos.
