La Dirección de Gestión de Riesgo y Protección Civil del municipio confirmó el doble alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para este jueves en Rosario y una vasta extensión del país, con tormentas y ráfagas que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.
La Dirección de Gestión de Riesgo y Protección Civil del municipio de Rosario confirmó el doble alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para este jueves. El aviso rige para Rosario y una vasta extensión del país, e incluye tormentas y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.
El director del área municipal, Gonzalo Ratner, confirmó el doble alerta en declaraciones a La Capital. «Hay un alerta por tormentas de nivel amarillo, que abarca la mañana y la tarde, y el otro es por vientos. El alerta por vientos es desde la mañana hasta la noche, inclusive, hasta la llegada de un frente frío con ráfagas de viento al sector sur», afirmó.
En ese marco, recomendó a la comunidad evitar traslados innecesarios, asegurar elementos en balcones y terrazas, y en obras en construcción asegurar bandejas, vallado y cartelería al finalizar la jornada.
Precipitaciones y ráfagas
La observadora meteoróloga Vanesa Balchunas explicó a La Capital que «las tormentas son fenómenos meteorológicos que se producen cuando una masa de aire cálido y húmedo asciende rápidamente en la atmósfera, se enfría y ese vapor de agua que se condensa forma una nube de gran desarrollo vertical llamada cumulonimbus». Agregó que «en el interior de cada nube se generan intensas corrientes ascendentes y descendentes que dan lugar a distintos fenómenos».
Balchunas precisó que «en esta época es frecuente esos ingresos cálidos de masas entre las últimas llegadas de aire frío. En algunos casos, vientos muy fuertes y eventuales tornados. La región pampeana y Santa Fe se encuentran dentro de una de las zonas con mayor frecuencia e intensidad de tormentas de Sudamérica».
Señaló que esto se debe a factores como aire cálido y húmedo proveniente del norte y del Amazonas, ingreso de aire frío desde la Patagonia, amplias llanuras y la corriente de viento en altura que ingresa del oeste en niveles bajos. «Por todas estas razones, son comunes las tormentas que presentan abundante actividad eléctrica, chaparrones muy intensos en poco tiempo, con acumulados que pueden superar los 50 a 100 milímetros de manera localizada, ráfagas que pueden superar los 70 a 100 kilómetros por hora y caída de granizo de distintos tamaños», detalló.
El Pasillo de los Tornados
Balchunas confirmó que «en Santa Fe existe la posibilidad de que se formen tornados, aunque son fenómenos relativamente poco frecuentes si se los compara con las tormentas comunes. Cuando ocurren, suelen estar asociados a las tormentas más intensas, especialmente a las superceldas». Recordó que la provincia integra el «Pasillo de los tornados» de Sudamérica, junto con sectores de Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil, donde se combinan aire cálido y húmedo del norte, aire frío del sur y cambios en la velocidad y dirección del viento con la altura.
En referencia al tornado ocurrido en San Genaro, Balchunas indicó que «esto se dio el pasado viernes con el viento del sudoeste que ingresó y encontró condiciones de humedad y aire húmedo y cálido que favoreció el fenómeno de tornado en Bernardo de Irigoyen».
El director del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT), Jorge Giometti, afirmó que «la región santafesina es mundialmente conocida como un corredor de tornados». Sostuvo que «un tornado de esas características es un hecho que tiene antecedentes, ocurrió el otro día peligrosamente fuera de temporada. Prácticamente no se tiene registro y es algo que puede repetirse en cualquier lado de la región». Además, remarcó que el evento en San Genaro ocurrió «fuera de época y con muy poca energía, que propició la formación de un tornado que provocó destrozos considerables».
El Niño y las tormentas severas
Balchunas precisó que las tormentas en Santa Fe pueden presentarse en cualquier época del año, aunque son más frecuentes e intensas entre primavera y verano. «Durante estos meses la atmósfera suele tener mayor temperatura y humedad, favoreciendo el desarrollo de tormentas severas. En cambio, durante el invierno las tormentas son menos frecuentes, aunque cuando ingresan frentes fríos, muy activos, también pueden producirse episodios de fuerte intensidad», explicó.
Agregó que la provincia forma parte de una de las regiones con mayor potencial para tormentas severas del continente, por lo que es habitual que el SMN emita alertas cuando las condiciones atmosféricas son favorables.
En relación al fenómeno de El Niño, Balchunas evaluó que «en este tipo de tormentas puede influir, pero no provoca tornados o mayores complicaciones de una tormenta local de manera directa». Sostuvo que «durante un evento de El Niño, en gran parte del centro-este de Argentina, incluida Santa Fe, suele haber mayor disponibilidad de humedad, más episodios de lluvias y tormentas y mayor frecuencia de ambientes favorables para tormentas organizadas».
Señaló que esto aumenta las oportunidades de desarrollo de tormentas severas y, en consecuencia, puede incrementarse la probabilidad de fenómenos asociados como granizo grande, ráfagas intensas y, en algunos casos, tornados. No obstante, aclaró: «Que haya El Niño no significa que vaya a haber tornados. Para que uno se forme deben coincidir muchos otros factores meteorológicos en un mismo momento y lugar».
Finalmente, indicó que los pronósticos estacionales indican una alta probabilidad de que El Niño favorezca una temporada con tormentas más frecuentes en la región. «Si además se presentan días con fuerte inestabilidad y elevada cizalladura del viento, podrían darse situaciones con potencial para tormentas severas, incluidas superceldas capaces de producir tornados. La vigilancia de los pronósticos de corto plazo y las alertas oficiales será clave para identificar esos episodios específicos», concluyó.
