El informe del Instituto Médico Forense estableció que la acusada por el homicidio de Matías Álvarez Guardia comprende la criminalidad de sus actos y puede dirigir sus acciones.
La investigación por el homicidio de Matías Julián Álvarez Guardia, ocurrido el domingo en la ciudad chaqueña de Resistencia, incorporó en las últimas horas un informe clave sobre la situación de la principal acusada. Victoria Luz Cantero, de 25 años, fue sometida a una pericia psiquiátrica que concluyó que es imputable y que no presenta alteraciones en sus funciones mentales.
La pericia fue realizada el miércoles en el Instituto Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia del Chaco, a pedido del Equipo Fiscal N° 2 que interviene en la investigación. Según el informe, los profesionales evaluaron funciones como la memoria, la atención, la orientación, la afectividad, la voluntad y el juicio. La conclusión fue que la joven no presenta alteraciones en sus funciones mentales y que cuenta con capacidad para comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones.
El resultado de la evaluación constituye uno de los elementos que forman parte de la investigación fiscal y deberá ser considerado junto con el resto de las pruebas reunidas en la causa. La pericia psiquiátrica, por sí sola, no determina la responsabilidad penal de una persona, sino que permite establecer si existen condiciones que puedan afectar su capacidad para comprender la naturaleza de sus actos o dirigir su conducta.
Cantero permanece detenida desde el domingo en el que ocurrió el homicidio. La acusación en su contra es por homicidio agravado por el vínculo, una figura contemplada en el Código Penal argentino que puede establecer una pena de prisión perpetua en caso de una eventual condena. Hasta el momento, la joven se negó a prestar declaración ante la Justicia.
En paralelo con la evaluación psiquiátrica, los investigadores recibieron información del examen preliminar realizado sobre el cuerpo de Matías Julián Álvarez Guardia, de 29 años. La autopsia permitió establecer que la víctima presentaba al menos seis lesiones compatibles con heridas provocadas por un elemento punzocortante. Entre ellas fueron identificadas dos heridas en la base del cuello y otras dos en la zona de la clavícula derecha. Uno de los datos centrales aportados por los forenses fue la determinación de que una de las lesiones en el cuello habría sido la que provocó la muerte.
El crimen ocurrió en el barrio 100 Viviendas CGT de Resistencia. La investigación continúa bajo la conducción del Equipo Fiscal N° 2, que deberá avanzar con la incorporación de las distintas pruebas y pericias vinculadas con el hecho.
