Dos jóvenes fueron detenidos este domingo por el robo a un vendedor ambulante en la previa del Clásico rosarino, en la zona de bulevar Rondeau y Olive. La víctima, Nicolás Marín, de 35 años, denunció que un grupo de diez personas lo abordó mientras trabajaba con su hijo de nueve años.
Dos jóvenes fueron detenidos por el robo a un vendedor ambulante en las inmediaciones del estadio Gigante de Arroyito. El hecho ocurrió en la intersección de bulevar Rondeau y Olive, en la previa del Clásico rosarino.
Según la denuncia presentada por el comerciante, un grupo de aproximadamente diez personas, identificadas con la camiseta de Newell’s Old Boys, lo abordaron mientras trabajaba. El vendedor, identificado como Nicolás Marín, de 35 años, se encontraba junto a su hijo de nueve años al momento del incidente.
Marín relató que los atacantes descendieron de cinco motos sin patente durante un semáforo y le sustrajeron parte de la mercadería que tenía para vender. En su declaración, explicó que se encontraba realizando malabares con machetes cuando ocurrió el robo. «Lo primero que atiné cuando veo la horda de estos pibes fue clavarme en frente, con los machetes abiertos, los brazos, con los machetes en la mano», manifestó, y agregó que su intención era evitar que lastimaran a su hijo.
«Yo estaba laburando y me quedé en un momento como paralizado. Decía: ‘Estoy laburando, hermano'», declaró Marín en diálogo con Cadena 3 Rosario.
El vendedor, que trabaja en ese lugar desde hace años, expresó su cansancio ante la situación: «Yo tengo 35 años, ya estoy cansado de esto». Según indicó, su plan era ahorrar para comprar un auto y dejar de llevar a su hijo al semáforo. «Lo único que sé hacer es que aprendí a manejar. Digo: ‘Bueno, ya está, juntemos. Un año, año y medio, nos podemos comprar un autito'», contó.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la justicia. Las imágenes del hecho se difundieron en redes sociales.
