La obra de la artista argentina Marta Minujín se exhibe desde el viernes 11 de septiembre en la explanada del Museo Castagnino, en avenida Pellegrini y bulevar Oroño, Rosario. La inauguración contó con la presencia de la artista. La entrada es libre y gratuita.
La Escultura de los deseos, obra de la artista argentina Marta Minujín, se exhibe desde el viernes 11 de septiembre en la explanada del Museo Castagnino, ubicado en avenida Pellegrini y bulevar Oroño, en la ciudad de Rosario. La inauguración oficial se realizó ese día con la presencia de la artista.
La obra podrá visitarse hasta el 12 de octubre, de miércoles a viernes de 13 a 19, y los fines de semana de 10 a 19. La entrada es libre y gratuita. Fuera de los horarios de visita, la escultura puede observarse desde el exterior.
Minujín presentó la obra este mediodía desde el Museo Castagnino. En la conferencia, la artista de 83 años declaró: «Soy la primera artista del mundo que hace esculturas inflables. Esta cultura nace de una chica que tengo y la trasladé. Es más fácil de trasladar, acá a Rosario llegó en camión, pero pasó por New York, Roma y Arabia Saudita».
Consultada sobre su enfoque artístico, Minujín afirmó: «Soy esencialmente pop. Todo lo que hago es pop. Me relaciono más con músicos de rock que con los artistas plásticos. Hago obras políticas. Creo que todos los deseos son posibles».
Minujín es una figura del arte contemporáneo latinoamericano y referente del arte de vanguardia de las décadas de 1960 y 1970. Su obra fue fundamental en el desarrollo del happening, el arte participativo y las prácticas vinculadas a los medios de comunicación de masas.
Detalles de la obra
La Escultura de los deseos tiene 15 metros de altura, 10 metros de profundidad y 7 metros de base. Es una escultura blanda compuesta por veinte formas entrelazadas que construyen un «portal inflable y luminoso», concebida para ser recorrida por su exterior y su interior en una interacción directa con el público.
Los visitantes podrán recorrerla rodeados de formas ondulantes, colores vibrantes y sonidos de la naturaleza. En este entorno, «la obra invita a susurrar deseos, transformando la experiencia en un acto íntimo y colectivo a la vez», explicaron desde el Museo.
Origen de la escultura
La Escultura de los deseos retoma el espíritu experimental de las primeras esculturas de colchones que Minujín desarrolló en la década de 1960: espacios lúdicos, participativos y pensados para ser vividos desde adentro. Sus patrones fluorescentes y su escala monumental intensifican la percepción y convierten el espacio en un territorio de juego y exploración.
La obra fue presentada por primera vez en 2017 en Buenos Aires, junto al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), y en 2025 en el Museo de Arte Contemporáneo de Arabia Saudita (Samoca), en Riad.
Foto: Virginia Benedetto / La Capital
