En una entrevista con GQ, el actor de 64 años se refirió a su relación con el peligro, su método de trabajo y su próximo proyecto dirigido por Alejandro G. Iñárritu.
Tom Cruise, de 64 años, brindó una entrevista a la revista GQ en la que habló sobre su vínculo con el riesgo, el paso del tiempo y su próxima película, Digger, dirigida por Alejandro G. Iñárritu. Consultado sobre si le teme a la muerte, el actor respondió: “No, no le tengo miedo”. Y agregó: “Me gusta estar al borde del precipicio”.
En la nota, Cruise sostuvo que “la vida es una aventura. La incertidumbre es parte de la vida y también es parte de hacer películas”. Según explicó, su método consiste en “convertir las incertidumbres en certezas. Y después crear nuevas incertidumbres”.
El cine como forma de vida
Al ser consultado por su relación con el cine, Cruise afirmó: “Hacer películas no es lo que hago. Es lo que soy”. Y detalló que, incluso fuera de los rodajes, su atención permanece en el próximo proyecto: “Cuando no estoy haciendo una película, estoy preparando la siguiente. Todo el tiempo estoy estudiando. Siempre estoy aprendiendo algo”.
Respecto de los rumores sobre su comportamiento en los sets de filmación, el actor declaró: “Son ciertos. Soy intenso. Los tomo con mucho humor, pero lo cierto es que cuando algo me interesa, quiero aprenderlo. Quiero entenderlo”. Añadió que se involucra en cada detalle de la producción y que conoce los nombres de quienes trabajan en pintura, construcción de decorados, cámaras, luces, arquitectura y diseño. “Sé todos sus nombres”, aseguró.
Sobre su infancia, Cruise recordó: “Siempre me interesaron las personas. Quería entenderlas, entender las culturas, entender qué nos une”. También mencionó que asistió a alrededor de 15 escuelas en 16 años debido a las mudanzas familiares. “Siempre me gustó ayudar a la gente. Me gusta ver a la gente hacerlo bien”, señaló, y definió uno de sus objetivos personales: “Dejar las cosas mejor de como las encontré”.
Un desafío diferente
En cuanto a Digger, Cruise la describió como “la culminación de todas sus habilidades” y el personaje más desafiante de su carrera. En el film, interpreta a un magnate petrolero cuya conducta desencadena acontecimientos que podrían llevar al fin del mundo, un registro diferente al de los héroes de acción que encarnó en años recientes.
“Ninguna película es fácil. Cuando algo importa, no tomás el camino fácil”, indicó. Y sostuvo que su trayectoria “fue evolucionando deliberadamente”. Mencionó proyectos como Nacido el 4 de julio y Rain Man, y recordó que convertir Misión: Imposible en una película implicó apostar contra lo que muchos pensaban que podía hacerse. “Muchos films que hice eran películas que la gente no quería hacer”, afirmó.
Su estrategia, explicó, fue aprovechar el éxito de un proyecto para volver a arriesgarse: “Si las cosas funcionan, puedo volver a apostar todas las fichas que acumulé y hacer algo creativo”.
Consultado sobre su relación con el paso del tiempo, Cruise dijo: “No quiero decir que llegué a la cima”. Y agregó: “Siempre hay un nuevo sueño. Una persona sin sueños ha decidido no vivir”.
Sobre el cine, afirmó: “Las películas hablan de la humanidad”. Y defendió la experiencia de la pantalla grande: “Me encanta el cine porque lleva a todos a una sala y permite compartir una experiencia”. También señaló: “Mi casa es un set de filmación. Soy ciudadano del mundo y de la humanidad”, y contó que intenta mantener el teléfono lo más lejos posible: “Prefiero que la gente venga y hable conmigo cara a cara”.
Por último, ante la pregunta sobre cuál era el mayor malentendido sobre él, respondió: “No lo sé. No pienso demasiado en eso”.
