Un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo evaluó el impacto de las semillas de calabaza en hombres con síntomas urinarios por hiperplasia prostática benigna. Una médica de la UNR detalló sus propiedades y advirtió sobre la necesidad de diagnóstico profesional.
Las semillas de calabaza pueden consumirse de diversas formas, naturales o en preparados, y su difusión en redes sociales y dietéticas las presenta como un suplemento diario con distintos efectos sobre el organismo humano. Se las relaciona con la salud de la próstata, con su uso como antiparasitario y con la prevención de la caída del cabello, además de actuar como antioxidantes y de disminuir la inflamación general.
Un ensayo publicado en National Library of Medicine, denominado estudio Granu, con una duración de un año, mostró mejorías en los síntomas prostáticos. Ese ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo evaluó el impacto de las semillas de calabaza en hombres con síntomas del tracto urinario inferior debido a la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB). Los resultados indicaron una reducción significativa de los síntomas prostáticos y una mejoría en la calidad de vida de los pacientes, medida a través de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
Otros trabajos científicos reflejaron distintos impactos favorables en la salud masculina. Los médicos mencionan que los suplementos naturales no sustituyen la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento profesional en los casos en que está indicado.
Lucía De Vicenti Maggio, médica cardióloga que dirige el Curso Superior Universitario de Ayurveda en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, ofreció su mirada sobre la incorporación en la dieta de las semillas de calabaza.
También como antiparasitario
La médica confirmó que las semillas de zapallo o calabaza tienen múltiples usos. "Por ser frías, untuosas, dulces, tienen las propiedades de calmar lo caliente del cuerpo, y alivian, además, el espacio más seco y móvil (el aire del organismo). Se trata de una enzima útil para nutrir todo el sistema reproductivo y específicamente la próstata", declaró. Por eso, para fortalecerla, "podemos darle justamente una sustancia que tiene sus mismas propiedades: las semillas de zapallo o calabaza".
De Vicenti Maggio agregó: "hay otros usos desde el Ayurveda, y desde lo ancestral (podemos recordar a nuestros padres, tíos o abuelos que nos las daban, muchos de ascendencia italiana donde estaba la escuela Salernitana, que fue la primera y más importante institución médica de la Europa medieval) como antiparasitario, ya que paraliza al parásito que no puede adherirse a las paredes intestinales". Por eso fueron utilizadas durante décadas como remedio casero para este fin, en niños y adultos.
Las semillas contienen cucurbitacina, un aminoácido con beneficios que, entre otros, paraliza el sistema nervioso de lombrices y tenias intestinales facilitando su expulsión. Esa toxina natural de sabor amargo extremo se acumula en todos los vegetales de la familia de las cucurbitáceas como calabazas, pepinos y calabacines. La pesadez y untuosidad de las semillas permite además "facilitar la expulsión de la materia fecal".
Equilibrio interno
"Difundir las propiedades de las sustancias como alimento es una cosa, como medicina es otra", aclaró la experta. "Cada vez que surge una moda, es necesario remarcar que si voy a utilizarla como tal debo tener primero un diagnóstico y no lo usaré para siempre sino en forma temporal y adecuada. Además de la cantidad, la procedencia de la sustancia y quien la va a consumir".
De Vicenti Maggio insistió en la importancia de tener un equilibrio integral en el organismo y sostuvo que eso no se resuelve con una sustancia determinada y sin control profesional. "Si mi equilibrio interno está alterado se altera la digestión porque todos los elementos que nos componen influyen en la digestión, entonces, primero sugiero resolver la base del problema, qué estoy haciendo mal. Si no, por más que tome el elixir más potente del planeta no me voy a sentir mejor", afirmó.
