El árbitro Darío Herrera presentó un informe sobre incidentes posteriores al tercer gol de Central, en el que menciona al presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, y a otros directivos. Central se consagró campeón tras vencer 3-1.
El título de Central en la Supercopa Internacional finalizó con incidentes que el árbitro Darío Herrera detalló en un informe posterior al partido. Según el documento, después del tercer gol de Central, se produjo un tumulto entre jugadores y cuerpos técnicos, y el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, ingresó al campo de juego sin autorización.
Herrera asentó que Verón habría proferido insultos y amenazas contra el equipo arbitral. Una de las frases atribuidas al presidente de Estudiantes fue: «Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos». El árbitro agregó que personal policial y colaboradores de Estudiantes intervinieron para evitar que Verón avanzara hacia los árbitros.
El informe también menciona que Verón habría incitado a la violencia verbal a Marcos Alberto Angeleri, secretario técnico de Estudiantes, y a Pascual Caiella, vicepresidente segundo, quienes se sumaron a los insultos. Herrera consignó que Angeleri dijo: «Nos dijo que con la plata que tenía él en el banco podía pagarnos a todos durante toda la vida, coronándolo con un ‘corruptos hijos de puta'». Estos colaboradores también fueron separados por la policía.
Los insultos continuaron, según Herrera, después de la premiación, mientras la terna arbitral se dirigía al vestuario. El árbitro también dejó constancia de una confrontación en el túnel entre jugadores y allegados de ambos equipos, aunque el equipo arbitral no pudo observarla porque permanecía en la cancha bajo custodia policial.
El informe incluyó las expulsiones de Agustín Sández, de Central, y Román Iacovich, de Estudiantes, ambas a los 50 minutos del segundo tiempo. Sández fue expulsado por «conducta violenta» tras realizar gestos obscenos frente al banco de Estudiantes y agredirse a golpes de puño con un adversario. Herrera señaló que «el tumulto final fue causado por dicho jugador». Iacovich fue expulsado por agredir físicamente a un rival con «golpes de puño y patadas», y tuvo que ser separado por compañeros y miembros del cuerpo técnico.
El partido, disputado el sábado, había comenzado con ventaja de Estudiantes: una pérdida de Central derivó en una rápida salida por izquierda de Tobio Burgos, centro atrás, toque de Carrillo y definición de Castro para el 1-0. Central empató con un tiro libre de Di María, quien luego convirtió de penal tras revisión del VAR, poniendo el 2-1. En el cierre, Julián Fernández marcó el 3-1 tras recuperar la pelota y definir con la cara externa ante la salida de Muslera. Ese gol desató los incidentes mencionados en el informe.
