El primer caso involucró a un motociclista que cumplió 60 horas de tareas en el Movimiento Solidario Rosario, además de un curso de concientización vial y la inhabilitación para conducir. Un segundo caso comenzará mañana.
La Municipalidad de Rosario comenzó a aplicar trabajos comunitarios como sanción por faltas graves de tránsito. El primer caso fue cumplido por un motociclista que realizó 60 horas de tareas en el Movimiento Solidario Rosario, completó una instancia de concientización vial y cumplió con la inhabilitación para conducir determinada por el Juzgado de Faltas.
El mecanismo se puso en marcha a partir de un convenio entre la Municipalidad y el Movimiento Solidario Rosario, que incorporó a la organización como espacio para el cumplimiento de sanciones comunitarias. Las tareas incluyen colaboración en comedores, preparación y distribución de alimentos, empaque y otras actividades de asistencia.
La normativa permite que, ante faltas graves, el juez establezca y combine distintas consecuencias: multa económica, inhabilitación para conducir, tareas comunitarias o instancias educativas y de concientización.
Mañana comenzará un segundo caso. Se trata de otro motociclista sancionado con multa económica, inhabilitación para conducir y trabajo comunitario. La decisión se vincula con un historial de numerosas infracciones, entre ellas cruces de semáforos en rojo y excesos de velocidad. La persona se había escapado de un operativo vehicular. Entre las conductas registradas figura la circulación a más de 100 kilómetros por hora en una avenida con límite máximo de 60.
Los cursos de concientización vial forman parte de las herramientas disponibles. Desde septiembre se amplió la propuesta con contenidos sobre género, ambiente y cuidado animal, además de los vinculados al tránsito.
Datos sobre seguridad vial
Según datos difundidos este año, en los últimos tres años las muertes por siniestros viales se redujeron un 36 por ciento en Rosario, con 57 víctimas fatales menos. La baja se vincula con políticas que incluyen controles, tecnología, cambios normativos, fiscalización y campañas de concientización.
La Secretaría de Control y Convivencia incorporó 12 nuevas motocicletas de 250 cilindradas para la Dirección General de Tránsito, que se suman a 15 autos y camionetas ya entregados, 85 dispositivos móviles captores y dos decibelímetros. También se reasignaron 85 agentes a distintas áreas de control.
Entre enero y junio de 2026, la Secretaría de Control realizó 45.345 controles vehiculares, un 6 por ciento más que en el mismo período del año pasado, cuando se efectuaron 42.689 inspecciones. Del total, 3.169 automóviles y motocicletas fueron remitidos al corralón. En el mismo período se realizaron 26.873 controles de alcoholemia, con 789 conductores con resultado positivo.
