La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, afirmó que se acudió a las mega baterías para dar una respuesta más rápida al sistema de transporte eléctrico y destacó las medidas adoptadas para equilibrar oferta y demanda durante los meses cálidos.
La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, se refirió a la situación del sistema eléctrico argentino ante el verano y sostuvo que, frente al histórico «cuello de botella» del sistema de transporte, se acudió a la tecnología que puede dar una respuesta más rápida: las mega baterías.
Entrevistada en un ciclo organizado por el diario Ámbito Financiero, la funcionaria que se desempeña en la órbita del Ministerio de Economía de la Nación destacó el rumbo y los resultados de las políticas energéticas nacionales. La Casa Rosada, según indicó, es prudente en los diagnósticos y por ahora no prevé cortes programados.
Tettamanti aceptó el término «mitigar» para describir el papel de las baterías gigantes instaladas para mejorar la situación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su conurbano, donde se concentra la mayor demanda de energía. El mismo término aplica para el resto del país, para el que también se licitó un sistema de provisión de energía en frío ante crisis en el sistema de transporte, denominado Alma SADI.
La funcionaria reconoció que se debe insistir en la «gestión de la demanda» sobre los grandes usuarios para que su consumo de energía sea más eficiente. «Hay que seguirlo trabajando, el mundo lo hace», afirmó.
Ante una pregunta puntual, negó que se piense en poner en práctica un esquema de emergencia con apagones programados, que en el período cálido anterior recibió el nombre de «Plan Verano». Dijo que ya se tomaron las medidas en las que el gobierno nacional confía para equilibrar la demanda y la oferta en generación y transporte.
En cuanto a los generadores, expresó que se logró «reforzar con remuneración» el estímulo para «que inviertan». Una vez más, dijo que las resoluciones y políticas nacionales dieron las señales del caso a las empresas generadoras.
Sobre la infraestructura de transporte, que requiere inversiones de largo plazo, recordó que se optó por los parques de almacenamiento de energía con baterías por sus efectos inmediatos. Valoró los proyectos Alma SADI, para todo el país, y Alma GBA para el Área Metropolitana de Buenos Aires. «Fueron el camino más rápido para poder tener más potencia» en el Sistema Argentino de Interconexión, precisó.
«A lo largo de todo este verano, se van a incorporar 500 MW de los 700 de Alma GBA y otros 200 que se van a incorporar en mayo de 2027, junto con los otros 700 MW de Alma SADI», detalló. «Eso te da una mayor confiabilidad a través de un sistema de baterías, que era algo que había que hacer con inmediatez. Ahora, lo que importa a futuro es que haya más inversiones en generación y transmisión», expresó.
Sobre el funcionamiento de las baterías, profundizó: «Hay momentos en que la posibilidad de generar supera la demanda y, si no tenés demanda, la perdés. En cambio, teniendo las baterías, la podés almacenar en horas de bajo consumo y ponerla a disposición de la demanda cuando lo requiera».
Ante la llegada del verano, indicó que la estrategia pasará por la gestión de la demanda, que implica «invertir en infraestructura y asegurarte de que sea óptima y al menos costo posible, lo cual se logra con un consumo eficiente».
Tettamanti también habló sobre la obra de transporte de energía eléctrica en alta tensión AMBA 1, que es la de mayor prioridad para las autoridades nacionales. Reforzará el servicio para porteños y bonaerenses, pero además posibilitará «la incorporación de generación renovable que va a beneficiar el costo total de generación promedio». En tal sentido, subrayó que los efectos directos e indirectos de esa obra crearán beneficios «para todo el país, no solo para Buenos Aires».
