Un grupo de hombres se encontraba reunido en una construcción abandonada de Amenábar al 4600 cuando cuatro individuos con cascos ingresaron y abrieron fuego. Emilio Coronel murió y Víctor «Toco» Zabala recibió tres impactos de bala.
Una construcción abandonada situada en Amenábar al 4600, en barrio San Lorenzo, al oeste de la ciudad de Santa Fe, fue escenario de un ataque armado durante las últimas horas de la tarde del jueves. Como consecuencia de los disparos, Emilio Coronel murió y Víctor Zabala, de 46 años, conocido como «Toco», resultó herido.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar incorporada al parte policial, en el interior del inmueble se encontraban ocho hombres cuando aparecieron cuatro individuos que llevaban cascos colocados. Los recién llegados habrían arribado en dos motocicletas y, una vez dentro de la edificación, comenzaron a disparar contra los presentes.
La ráfaga alcanzó a Emilio Coronel, quien murió a raíz de las heridas sufridas, y a Víctor Zabala, quien recibió tres impactos de arma de fuego: uno en el húmero derecho, otro en la región axilar derecha y un tercero en la pierna izquierda. Según el reporte policial, las lesiones presentaban orificios de entrada, pero no de salida. Hasta el momento, no se suministraron precisiones oficiales sobre su evolución clínica.
Los primeros datos de la investigación indican que los agresores habrían utilizado armas de fuego compatibles con pistolas calibre 9 milímetros, aunque esa circunstancia deberá ser establecida mediante las pericias correspondientes.
Tras el ataque, los autores se retiraron del lugar. Su identidad, el recorrido que realizaron antes y después de la agresión y las razones que los llevaron hasta el inmueble forman parte de los interrogantes que deberá despejar la investigación judicial. Por el momento, no se informó oficialmente cuál habría sido el móvil del ataque ni si existían conflictos previos entre las víctimas y los agresores.
El nombre de Zabala, además, remite a otro ámbito de la violencia urbana santafesina. El hombre es conocido como «Toco» y ha sido vinculado a distintos episodios conflictivos registrados en la tribuna del club Colón. Esa referencia forma parte de sus antecedentes públicos, aunque no existe, por ahora, información oficial que permita relacionarla con el ataque ocurrido en barrio San Lorenzo.
Un testigo de 26 años manifestó que se encontraba dentro de la construcción junto con los demás hombres cuando irrumpieron los atacantes. Posteriormente, fue trasladado a la Estación Sur para las actuaciones correspondientes.
La investigación deberá reconstruir con precisión lo ocurrido dentro del inmueble, determinar la secuencia de los disparos, identificar a los cuatro hombres que habrían participado del ataque y establecer si las víctimas eran el objetivo específico de la agresión o si los disparos estuvieron dirigidos contra el conjunto de los presentes.
Por ahora, el expediente tiene una certeza: un hombre perdió la vida y otro resultó herido en un ataque ejecutado por individuos que llegaron en motocicletas y ocultaron sus rostros detrás de cascos. Todo lo demás —desde el motivo de la agresión hasta la identidad de los responsables— permanece bajo investigación.
