Más de 30 referentas de la política, la industria, el sector financiero, la academia y la tecnología presentaron la red VEGA (Voces de Equidad y Género en Acción) en un auditorio de Buenos Aires. El objetivo declarado es incidir en las decisiones económicas del país y abordar temas como la transición energética, la infraestructura de cuidados y el impacto de la inteligencia artificial.
Más de 200 ejecutivos, empresarios y dirigentes se reunieron en el auditorio del Malba, en la ciudad de Buenos Aires, para el lanzamiento de la red VEGA (Voces de Equidad y Género en Acción), una iniciativa que reúne a más de 30 referentas de la política, la industria, el sector financiero, la academia y la tecnología.
Carolina Castro, presidenta de Industrias Guidi e integrante del grupo promotor, afirmó: “VEGA nace de la convicción de que los grandes desafíos que tenemos como país, como crecer, generar empleo y fortalecer nuestras instituciones, no se resuelven entre los que ya están de acuerdo”. Y agregó: “Queremos compartir esta red con todas aquellas personas que piensan que la equidad y la diversidad no son solo valores aspiracionales, sino también una estrategia de desarrollo bien concreta para la Argentina”.
Silvia Lospennato, legisladora porteña, sostuvo: “No podemos resignarnos a que solamente una de cada dos mujeres participe de la población económicamente activa y que la brecha de 20 puntos de participación en el mercado laboral no se mueva hace décadas”. Y añadió: “Creemos que no es solo un valor moral de justicia, sino la clave de la estrategia de desarrollo de nuestro país en los próximos años”.
Brenda Austin, legisladora cordobesa, declaró: “VEGA conecta a políticas con empresarias y eso nos obliga a salir también de nuestros propios egos”. “Muchas veces la política se autopercibe como la abanderada del interés general y juzga al sector privado como si solo pensara en maximizar beneficios. La Argentina no va a poder acortar sus brechas de desarrollo si no tiene un sector privado pujante”, agregó.
Pamela Calletti, auditora general de la Nación, destacó la importancia de la construcción de consensos operativos entre sectores con identidades diversas y remarcó que las decisiones de políticas públicas e inversión requieren territorio: “Las mejores decisiones no se toman en el cierre de un despacho; tenés que bajar a territorio, hablar con el que invierte, con el que produce y con el que investiga”.
En el bloque sobre energía y cuidados, Lorena Basso, presidenta de Semillas Basso, explicó: “El 60% de los egresados universitarios en Argentina somos mujeres, pero en carreras de ingeniería el porcentaje es de solo 28%. En especialidades como la mecánica o electromecánica la cifra cae al 4% o 5%. Nuestro desafío es lograr que la formación técnica del aula se traslade directamente a las operadoras y a toda la cadena de valor energético”.
Anabel Perrone, CEO de Because Energy Matters, presentó el proyecto piloto que VEGA está desplegando junto a 12 compañías en el Parque Industrial de Almirante Brown, donde solo el 12,4% de los empleos industriales son ocupados por mujeres. “El cuidado en el futuro tiene que ser visto como parte de la infraestructura productiva resuelta. Si una parte de la moneda no se resuelve en el hogar, la empresa pierde talento del otro lado por costos de rotación, ausentismo y vacantes sin cubrir”, afirmó.
En el panel sobre inteligencia artificial, Cristina Lorenzo, ex vicepresidenta de Customer Success para América Latina de Oracle, advirtió: “El Foro Económico Mundial señala que el 59% de los trabajadores tendrán que redefinir sus habilidades en los próximos años. Frente a esta transformación productiva, la pregunta urgente es qué habilidades vamos a desarrollar y cómo las empresas se van a apoyar en la tecnología para acompañar este proceso”.
Julia Pomares, cofundadora de GIDE LATAM, apuntó: “El trabajo administrativo es uno de los más expuestos a la automatización, y allí dos de cada tres empleos pertenecen a mujeres. La IA aprende de nuestros datos, y nuestros datos arrastran sesgos de género, edad y origen. Bien diseñada, la tecnología jugará a favor para medir y visibilizar el talento desde otro lugar”.
Megan Ballesty, directora de Sur Futuro, analizó: “En la Argentina, seis de cada 10 personas ocupadas trabajan solas o en empresas de menos de 10 empleados. Para estos ‘trabajadores toderos’ que deben hacer un poco de todo -compras, marketing, administración-, la inteligencia artificial abre una oportunidad inédita para acercar capacidades transversales que antes eran inaccesibles sin una gran estructura corporativa”.
Andrea Gualde, directora de Asuntos Jurídicos e Institucionales de Farmacity, señaló: “En la Justicia las mujeres representan el 57% de la dotación, pero solo el 24% llega a camaristas y hay un 0% en la Corte Suprema”.
Patricia Furlong, presidenta de Global Processing, puntualizó: “Datos recientes nos muestran que menos del 20% de las posiciones de directorio de las empresas más importantes del país están ocupados por mujeres, y menos del 5% en roles de presidencia”. Y añadió: “Un país que excluye a las mujeres es un país que desperdicia talento, que deslegitima sus instituciones, que limita su desarrollo. Entonces, ¿por qué decimos que la transparencia es importante en todos estos procesos? Porque hace que el mérito no tenga género”.
Mariana Camino, CEO de Abeceb, conectó la articulación institucional con la competitividad sistémica: “La Argentina no tiene un problema de falta de ventajas, porque potencia y recursos sobran. El debate central de los negocios hoy es cómo ponés en valor ese potencial y lo transformás en desarrollo productivo sostenible a través de ecosistemas donde se articulen la infraestructura, el financiamiento, el capital humano y las reglas de juego públicas”.
