La Justicia federal ordenó ocho allanamientos en Rosario y Acebal en el marco de una investigación por el suministro ilícito de fentanilo y morfina. Los procedimientos se realizaron en los sanatorios Norte, Laprida y Delta, y concluyeron sin detenciones.
La investigación sobre la venta y uso ilegal de fentanilo y morfina en Wheelwright se actualizó después de cuatro meses. La Justicia federal ordenó una serie de allanamientos en tres sanatorios de Rosario para profundizar la pesquisa que comenzó con una denuncia de fraude en Pami.
La Policía Federal Argentina (PFA) inspeccionó distintos centros de salud privados de la ciudad y también de Acebal. Esta última es una de las dos localidades donde se enfocó la causa penal por el suministro ilícito de los fármacos por parte de un médico y un enfermero.
En total, el Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó ocho allanamientos en busca de evidencia. De esta manera se secuestraron medicamentos sin recetas como diazepam, ondansetrón y dexametasona. Además, los encargados del procedimiento identificaron a siete nuevos sospechosos vinculados con la causa que tomó estado público a principios de junio en el departamento General López.
¿Qué sanatorios de Rosario allanaron?
La División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales (DUOIE) de la PFA fue a las oficinas de los sanatorios Norte, Laprida y Delta. También revisaron inmuebles particulares de Rosario y una farmacia de Acebal, entre otros domicilios.
El procedimiento se llevó a cabo en el marco de la investigación que conducen los fiscales federales Federico Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Soledad Estrada en la sede descentralizada de Venado Tuerto. A partir del pedido autorizado por el juez Aurelio Cuello Murúa, la policía secuestró una computadora portátil, ocho teléfonos celulares, libros contables, remitos y otra documentación sobre los lotes de medicamentos.
Los allanamientos concluyeron sin arrestos en Rosario y Acebal. No obstante, abrieron una nueva puerta para analizar la posible complicidad de dos hombres y cinco mujeres. La mayoría eran empleados en centros de salud que ya estaban bajo la lupa judicial desde el arresto de un cardiólogo investigado a partir de un caso de defraudación que generó un perjuicio aproximado de 700 millones de pesos en Pami.
Tanto el médico como el enfermero fueron detenidos a principios de junio en Wheelwright por suministro ilegal de estupefacientes y ejercicio ilegal de la profesión. En la primera audiencia sobre el caso les dictaron prisión preventiva por 90 días como parte de las medidas para esclarecer el caso.
De las facturas truchas al fentanilo
La pesquisa se abrió a partir otro expediente que tenía la Oficina de Criminalidad Económica y Delitos Complejos de Rosario, a cargo del fiscal federal Javier Arzubi Calvo. En ese momento se detectaron facturas de prácticas para afiliados que nunca habían sido atendidos entre 2023 y 2024.
Por orden del MPF, la policía allanó las casas de los sospechosos. Así consiguieron secuestrar una gran cantidad de fármacos de uso intrahospitalario. Entre estos elementos se destacan 243 ampollas de fentanilo que ya habían sido utilizadas y otras 50 de clorhidrato de morfina.
A partir del pedido de la fiscal federal Soledad García junto a sus colegas Andrés Montefeltro y Virginia Sosa, los agentes a cargo del operativo verificaron que había una instalación médica no autorizada. Allí empleaban las drogas que habían sido desviadas de los canales lícitos de distribución y comercialización.
Además de la administración de fármacos que sólo pueden emplearse en hospitales, los detenidos fueron imputados por haber ejercido ilegalmente la medicina en forma particular y habitual en una de las viviendas allanadas. El inmueble no cumplía con los requisitos edilicios ni sanitarios hasta el último 11 de junio, cuando la policía los arrestó.
