En su sede del Puerto, el diario exhibió publicaciones y herramientas antiguas, junto a la muestra ‘Santa Fe de noche’ del artista local Gustavo Pueyo, en el marco de la Noche de los Museos.
En el marco de la Noche de los Museos, El Litoral abrió las puertas de su sede en Elizabeth Guillamón de Agnellini 2670 para presentar una muestra histórica dedicada a la ciudad a través de sus páginas, centrada en las primeras décadas del siglo XX, cuando Santa Fe atravesó transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales.
La propuesta incluyó una selección de ejemplares, noticias, avisos y fotografías publicadas en el diario, junto con la exhibición de una prensa mecánica Waterlow & Sons de 1886, una linotipo de 1922 y cámaras de los comienzos de CYD Litoral. Además, se sumó música en vivo a cargo del trío de jazz integrado por Pepi Dallo en trompeta y flügelhorn, Pablo Díaz Veronesi en piano y Gonza Díaz en batería. El historiador y encargado del archivo, Mariano Rinaldi, guió a los visitantes por las antiguas novedades.
La muestra se completó con la exposición y taller del artista santafesino Gustavo Pueyo, titulada ‘Santa Fe de noche’. En diálogo con El Litoral, Pueyo comentó: “Se me ocurrió porque ya tenía todas las imágenes de Santa Fe de día. Pintar acuarelas de noche es difícil por los colores oscuros, que no se logran bien en la acuarela. Por eso se me ocurrió hacer en acrílico unas imágenes grandes. Hoy en día llama un poco más la atención cuando pintás en gran formato”.
Consultado sobre el inicio de la serie, el artista explicó: “¿Con cuál empecé? Con el Puente Colgante. Dije: Voy a probar alguna imagen nocturna del Puente. Me gustó y bueno, después seguí por el casco histórico, se fueron sumando cosas, y tenía guardados los cuadros; no encontrábamos la oportunidad de mostrarlos. Y se nos ocurrió ahora, en la Noche de los Museos, precisamente mostrar ‘Santa Fe de noche’”.
Pueyo resaltó que son “cosas grandes, un poco distinto a lo que hago siempre, que son acuarelas más chicas, colores más tranquis; estos son más fuertes, más oscuros y gran formato”. Respecto al proceso, indicó que se basó en fotografías: “fui sacando fotos a la noche, siempre buscando: había veces que iba a la Plaza de Mayo y estaba todo oscuro, no veía nada (risas). Tuve que consultar cosas porque acá vemos que la Plaza de Mayo están las banderas puestas, y generalmente las banderas no van de noche. Pero me explicaron en ceremonial que hay ocasiones en que pueden quedar… y hasta puede pasar que se rompa el sistema para bajarlas también (risas). Hay licencias que me he tomado. Y por ahí jugar un poco con los colores oscuros. Es un trabajo que me gusta, y me quedan cosas para hacer todavía, muchos lugares”.
