El vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó que el tema «está terminado» y que el dirigente brasileño ingresó con documentación válida. No precisó si funcionarios argentinos participaron en el operativo ni si el presidente estaba informado.
El Gobierno de Javier Milei se refirió este martes al caso del dirigente brasileño Flávio Bolsonaro, quien salió de Brasil y llegó a Estados Unidos a través de la Argentina. En una conferencia de prensa en la Casa Rosada, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el tema «está terminado» para el Ejecutivo y que el ingreso al país se realizó con documentación en regla.
Consultado sobre si el presidente Milei estaba al tanto de la presencia de Bolsonaro en Puerto Iguazú, Ravier respondió: «No sé». El vocero tampoco precisó si hubo funcionarios de la Casa Rosada involucrados en la organización del traslado ni quiénes contrataron el vuelo privado que llevó al dirigente a Miami.
Ravier afirmó que los controles migratorios corresponden a las autoridades brasileñas y que la Argentina no cometió irregularidades. «Habrá alguna preocupación sobre cómo salió de Brasil si es que no podía hacerlo», planteó, y agregó que esa era «una pregunta para la aduana del lado brasileño».
Según la reconstrucción del itinerario, Bolsonaro ingresó a la Argentina el martes 27 de octubre a las 22.50, acompañado por su esposa y sus dos hijas, a través del puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz de Iguaçu con Puerto Iguazú, en Misiones. Desde allí continuó viaje en un avión privado hacia Estados Unidos, con escala en Ecuador.
La Dirección Nacional de Migraciones había negado inicialmente tener registros de su ingreso, pero luego reconoció que el dirigente cruzó la frontera con documentación válida y sin impedimentos legales.
El episodio también involucró versiones sobre una posible participación de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la coordinación de la salida, aunque ninguna fue confirmada oficialmente. La aeronave utilizada pertenecía a Baires Fly, una compañía mencionada en la investigación judicial por presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas al escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
El jueves 29 de octubre, el gobierno brasileño convocó a Emilia Cortés, encargada de negocios de la embajada argentina en Brasilia, para solicitar información sobre lo ocurrido y determinar si integrantes de la administración de Milei habían participado en la salida del excandidato presidencial.
