El Partido Demócrata obtuvo la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes, y ganó la mayoría de las 36 gobernaciones en disputa, según los resultados electorales. Una analista de derechos humanos atribuyó el resultado al rechazo a la guerra con Irán, las denuncias por corrupción y las políticas migratorias.
Las elecciones de medio término en Estados Unidos resultaron en una victoria del Partido Demócrata, que obtuvo la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes, y ganó la mayoría de las 36 gobernaciones en disputa, de acuerdo con los resultados difundidos. La última vez que los demócratas lograron ese número de gobernaciones fue en 2009.
Gimena Sánchez-Garzoli, directora de la oficina en Washington D.C. para Los Andes de la ONG WOLA, que aboga por la defensa de los derechos humanos, la democracia y la justicia social en las Américas, dialogó con El Ciudadano y afirmó que el resultado de los comicios representa “una enorme esperanza”. Sostuvo que los comicios “demostraron que la democracia en Estados Unidos no está muerta o durmiendo como muchos pensaban, sino que había una masiva represión y muchísimo miedo”.
Consultada sobre los factores que propiciaron la victoria demócrata, Sánchez-Garzoli declaró: “La gran lección de esta elección es que hay que escuchar lo que quieren los electores y que hay que dar resultados”. Añadió que incidieron “un disgusto muy grande con la administración de Trump frente su corrupción, frente a la guerra en Irán”, la “imposibilidad de las personas de cubrir gastos básicos y la inflación”, y “las políticas represivas, especialmente las implementadas por el ICE”.
En materia de representatividad, señaló que por primera vez habrá 17 gobernadoras mujeres. Indicó que Georgia eligió a su primera gobernadora negra, la demócrata Keisha Lance Bottoms; Texas votó a su primera gobernadora latina, la también demócrata Gina Hinojosa; y Deb Haaland será la primera gobernadora indígena de Nuevo México. Añadió que Abdul El-Sayed, electo en Michigan, será el primer senador musulmán; Chris Pappas será el primer senador abiertamente gay, electo en New Hampshire; y Peggy Flanagan será la primera senadora indígena, votada en Minnesota. También se refirió al Congreso con mayor representatividad de mujeres de la historia.
Sobre el avance de la representatividad latina y afrodescendiente, sostuvo que desde el inicio del segundo mandato de Trump se retiraron órdenes ejecutivas en contra de la diversidad y protecciones para mujeres, personas LGBT y minorías étnicas. “Esa diversidad se rebeló y logró representación en el Congreso y en las gobernaciones”, afirmó.
Respecto del acceso a derechos de género, manifestó que hubo un desmantelamiento de derechos reproductivos y de protección contra la discriminación. Mencionó que el gobierno pidió que no se mencione la palabra “género” en documentos y programas, y que a nivel estatal los republicanos iniciaron un retroceso para criminalizar, prohibir y restringir el derecho al aborto. Sobre las personas LGBT, dijo que “han sido como el chivo expiatorio de este gobierno y de los republicanos” y que una orden ejecutiva estableció que “solo hay dos géneros”.
En política exterior, afirmó que “se forzó una ideologización” y que el gobierno organizó reuniones donde no invitó a países que considera de izquierda, como Colombia durante el gobierno de Gustavo Petro, Brasil y México. Sobre injerencia en procesos electorales latinoamericanos, mencionó casos en Colombia, Brasil y Argentina, y sostuvo que en la OEA el país es el mayor donante y que coacciona a otros países con amenazas de desfinanciamiento o aranceles.
Consultada por la situación en Venezuela, declaró que el gobierno mezcló “el terrorismo con el narcotráfico” y que incluyó a líderes latinoamericanos como Nicolás Maduro y Gustavo Petro en listas de sanciones por supuestos nexos. Añadió que más de 250 personas fueron asesinadas extrajudicialmente en ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico.
Sobre Washington D.C., indicó que eligió por primera vez a una socialista demócrata como alcaldesa, Janeese Lewis George. Señaló que Trump “ha castigado a este estado” y que la ciudad está bajo la Guardia Nacional. Sobre las propuestas de la alcaldesa electa, mencionó el apoyo a los sindicatos y los derechos laborales, un programa de vivienda para personas de menos recursos y soluciones de seguridad a través de policías comunitarias.
Respecto de los desafíos de Trump, sostuvo que en los dos meses que le quedan al Congreso mayoritariamente republicano “va a hacer todo para avanzar con su agenda” y que “en vez de conciliar, va a aumentar sus esfuerzos de manera agresiva”. Agregó que los demócratas, una vez en el poder, tendrán “mucho más margen de maniobra” para mitigar daños y generar debates. Sobre la popularidad del mandatario, citó sondeos que indican un 38% y afirmó que “a él le importa mucho ser popular”.
