La inflación es un fenómeno persistente en la historia económica argentina y excede ampliamente los últimos gobiernos. Según explicó el economista Horacio Fazio, en Canal E, “el problema inflacionario en la Argentina se extiende por mucho más de una década, vivimos varias décadas, 50, 60 años y aún más”.
El economista definió con claridad el concepto, pero puso el foco en su impacto social. “La inflación es la suba generalizada y sostenida de los precios de los bienes y servicios”, señaló, y agregó que “es un problema social” porque genera “sensaciones de inestabilidad, de ansiedad, de inseguridad”, producto de la “desvalorización constante de la moneda”.
Fazio remarcó que estos efectos se intensifican cuando la inflación es elevada y persistente, como ocurrió en los últimos años. “En el año 2023 la inflación acumulada superó el 200%”, recordó, al trazar una comparación con la evolución reciente.
La baja de la inflación y el desafío actual
En su análisis, Fazio destacó el logro del actual Gobierno en materia de desaceleración inflacionaria. “En 2024 bajó a alrededor del 120% y en 2025 cayó a poco más del 30%”, detalló. Para el economista, “esto efectivamente es un activo del gobierno incuestionable”, dadas las consecuencias negativas que la inflación genera en la economía y la sociedad.
Sin embargo, advirtió que el proceso se vuelve más complejo a medida que la inflación baja. “No cabe la menor duda que la inflación es más fácil disminuirla del 200 al 100% que del 31 a un dígito”, afirmó. En ese sentido, explicó que entran en juego “los precios relativos, los precios regulados, los no regulados y las cuestiones sociales”, lo que dificulta el ajuste fino.
Fazio señaló que “este justamente es el desafío que hoy se le presenta al gobierno”, especialmente en un contexto donde “los últimos siete meses vienen con una tasa de inflación creciente”, aunque en niveles mucho más controlados.
Las causas estructurales del problema inflacionario
Al analizar por qué la inflación es un problema recurrente en Argentina, Fazio fue contundente. “En Argentina se ha generalizado una liviandad en el manejo monetario y presupuestario”, sostuvo. Según explicó, “es más fácil la emisión monetaria, que a la larga va a producir inflación”, especialmente en una economía sin instrumentos que absorban ese exceso de dinero.
El economista destacó que “el rigor presupuestario y el equilibrio entre ingresos y gastos del Estado tiene un rol crucial”. En esa línea, aseguró que “cuando se logra equilibrio o superávit fiscal aparecen las condiciones propicias para la baja de la inflación”, algo que, según indicó, “ha sucedido objetivamente en los primeros dos años de la actual administración”.
