El Indec reportó un récord histórico del consumo privado en el primer trimestre de 2026, pero las ventas en supermercados santafesinos aún muestran retrocesos. El dato se explica por diferencias metodológicas y cambios en los canales de compra.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el consumo privado alcanzó un nivel récord durante el primer trimestre de 2026, según las Cuentas Nacionales. El Gobierno nacional calificó el dato como un “récord histórico” y lo presentó como una confirmación de la recuperación económica. Sin embargo, otros indicadores oficiales muestran que las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas continúan en retroceso, y el consumo masivo no logra recuperar el terreno perdido.
La aparente contradicción responde a la metodología con la que se construyen ambos indicadores. El consumo privado que integra el cálculo del Producto Bruto Interno (PBI) no se limita a las compras en supermercados, sino que contempla el conjunto del gasto de los hogares en bienes y servicios. Eso incluye desde la compra de un automóvil, electrodomésticos o pasajes hasta el pago de tarifas de servicios públicos y cuotas de medicina prepaga.
En Santa Fe, las ventas en supermercados registraron caídas interanuales en los primeros meses de 2026, según datos de la Encuesta de Supermercados del Indec. En contraste, los shoppings de la provincia mostraron una recuperación más marcada. El cambio en los canales de compra, con un aumento de las ventas online a través de marketplaces y aplicaciones de delivery, explica parte de la diferencia.
El consumo privado récord también refleja una realidad desigual: mientras sectores vinculados al agro y la industria en Santa Fe accedieron a créditos para adquirir bienes durables, otros hogares ajustaron gastos básicos. La provincia, con una economía diversificada, presenta un escenario donde conviven ambos comportamientos.
