Un equipo internacional de botánicos publicó en Nature Communications la confirmación de que la saxifraga candelabrum es una planta carnívora, tal como había sospechado Charles Darwin en 1875.
Un equipo internacional de botánicos publicó en agosto de 2026 en la revista Nature Communications un estudio que confirma la hipótesis de Charles Darwin sobre la saxifraga candelabrum, una planta que crece en los acantilados del suroeste de China. La investigación establece que esta especie produce enzimas digestivas propias, captura activamente insectos y absorbe los nutrientes resultantes, cumpliendo los tres criterios que la ciencia exige para clasificarla como carnívora.
El interés científico por las plantas carnívoras se remonta a 1860, cuando Darwin observó una drosera durante unas vacaciones en Sussex y comprobó que sus hojas reaccionaban ante sustancias nitrogenadas. En su tratado de 1875, Plantas insectívoras, documentó el mecanismo de varias especies, pero dejó pendiente la verificación de otras, entre ellas el género Saxifraga. Las limitaciones técnicas de su época impidieron corroborar esa sospecha.
La saxifraga candelabrum posee pelos glandulares en los que quedan atrapados insectos. El estudio demostró que la planta segrega enzimas que descomponen a las presas y absorbe activamente el nitrógeno liberado. Este mecanismo le permite colonizar suelos pobres en nutrientes y sobrevivir en hábitats hostiles.
El hallazgo no tiene implicancias directas para la provincia de Santa Fe, pero se enmarca en la línea de investigación botánica que inició Darwin y que continúa desarrollándose en la actualidad.
