Un hombre de 34 años residente en el barrio Fisherton, identificado como C.G.M., fue detenido e imputado por usurpación de autoridad y de título, tentativa de acceso ilegítimo a un banco de datos personales y falsificación de documento público. La investigación, a cargo de los fiscales federales Federico Reynares Solari e Ignacio Falconi, determinó que intentó obtener claves del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop) presentándose con distintas identidades falsas.
Un hombre de 34 años con residencia en el barrio de Fisherton, en Rosario, quedó detenido tras ser imputado por hacerse pasar por juez federal ante el Servicio Penitenciario Federal. La investigación, llevada adelante por los fiscales federales Federico Reynares Solari e Ignacio Falconi, del Área de Investigación y Litigio Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, señala que el detenido, identificado como C.G.M., buscaba acceder a información sensible de las comunicaciones internas de la policía a través del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop), la base de datos que registra medidas judiciales y restricciones vigentes sobre personas y vehículos.
Según la investigación, el Servicio Penitenciario Federal denunció los hechos al notar movimientos extraños. El fiscal Reynares Solari declaró en LT8: “Se presenta en varias oportunidades. Con distintas identidades”. La primera presentación ocurrió en noviembre de 2024, cuando se identificó como Julio Andrés Herrera, integrante del Poder Judicial a nivel nacional. Luego lo hizo como responsable del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº3. Al no lograr su cometido, en julio de 2025 volvió a solicitar información, pero se presentó como parte del juzgado conducido por María Romilda Servini de Curia. “Sin embargo comete un error y se presenta como parte del juzgado nacional en lo Criminal y Correccional Nº3 a cargo de Servini de Curia, pero es público y notorio que es la titular del juzgado Nº1”, remarcó Reynares Solari.
A pesar de no haber accedido a los datos sensibles, los fiscales encontraron elementos para imputarlo por los delitos de usurpación de autoridad y de título, la tentativa de acceso ilegítimo a un banco de datos personales y la falsificación de documento público. El juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz dictó, a pedido del Ministerio Público Fiscal, la prisión preventiva de C.G.M. por 90 días.
Correos truchos
La investigación señaló que el imputado envió el 5 de noviembre de 2024 un correo electrónico desde una casilla que simulaba ser del Poder Judicial al Ministerio de Seguridad Nacional. El email estaba firmado por Julio Andrés Herrera y decía ser juez federal, aunque no existe magistrado alguno con ese nombre. Desde el organismo le informaron que debía dirigirse a la casilla oficial de la Comisión de Gestión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ante esto, el 20 de noviembre de aquel año, el hombre envió un correo desde una casilla que simulaba las características del dominio de la Corte Suprema, haciéndose pasar por la responsable del área.
Nunca recibió respuesta favorable para su objetivo y el 1º de julio de 2025 volvió a la carga. Desde su casa creó una casilla de correo que simulaba corresponder al juzgado de Servini de Curia y al día siguiente envió un correo al Servicio Penitenciario Federal. En ese texto anunció la supuesta apertura de una denuncia y el avance de una investigación penal por “uso de datos personales y malversación de información confidencial”. Por ello, requirió nuevamente el acceso a Sifcop.
Desde el servicio penitenciario le pidieron que enviase el correo a otra área y el 3 de julio lo hizo con dos emails con archivos adjuntos con la supuesta firma de la jueza federal. Durante 12 días intercambió correos en los que se le solicitaba más precisiones y requisitos para validar su identidad. Al notar las inconsistencias e irregularidades, el servicio penitenciario realizó la denuncia que derivó en la detención del hombre de 34 años el pasado 29 de septiembre.
Un impostor
Las cuentas bancarias de C.G.M. no coincidían con la actividad registrada por el ARCA, a pesar de estar registrado en el servicio de justicia. “No tiene título de abogado, puede ser gestor en algún estudio jurídico”, remarcó Reynares Solari. Además, el detenido ya tenía una advertencia judicial por falsificación de documentos públicos y por haber firmado como médico. “Suscribió certificados de vacunas que nunca habían sido aplicadas”, agregó el fiscal de la causa.
Relación con el peruano Granthon
El fiscal Reynares Solari expuso que el hombre de 34 años detenido podría llegar a tener relación con personas vinculadas a causas donde el expiloto de avión Julio Rodríguez Granthon, alias “El Peruano”, aparece como el principal narco de la investigación y ya condenado a más de 30 años de prisión por múltiples delitos. “No logró nunca acceder a información sensible, pero nos parece grave el hecho. Rosario está intentando llevar adelante un problema de seguridad, antes muchos de los delitos eran cometidos o ideados por personas que se encuentran privadas de la libertad, presas”, dijo Reynares Solari.
