Sidersa, empresa familiar de origen rosarino, invierte 300 millones de dólares en una acería integrada en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. La planta, que ocupará a 300 empleados directos y producirá 360 mil toneladas de acero al año, iniciará pruebas a mediados de 2027 y producción a principios de 2028.
Oscar Coletto, miembro del directorio de Sidersa, afirmó que «en un año y medio estaremos produciendo hierro para la construcción». La empresa familiar de origen rosarino invierte 300 millones de dólares en los terrenos de su planta de San Nicolás para construir una acería integrada, la primera en 63 años.
La siderúrgica ocupará a 300 empleados en forma directa y producirá 360 mil toneladas de acero de varillas y alambrón. El avance de la obra es de casi 30%. A mediados del año próximo esperan comenzar con las primeras pruebas y a principios de 2028 entrar en producción para el mercado.
Las estructuras que albergarán la acería, el tren de laminación y las instalaciones de abastecimiento de materia prima y energía se ubican al lado de la autopista a Buenos Aires, en terrenos donde hasta marzo había solo trabajos a nivel del suelo. La nueva acería está pegada al actual centro de servicios de la empresa, que abastece a más de 2 mil clientes con tubos y perfiles de acero para la industria de la construcción.
El proyecto se presentó como concreto durante la pandemia y comenzó a materializarse desde mitad del año pasado, con un anuncio oficial el Día de la Siderurgia. Actualmente, nueve grandes empresas trabajan todo el día en distintos frentes, con 750 obreros. En el pico de la obra, llegarán a 1.500. Alejandro Galdeano, gerente de la nueva siderúrgica, declaró: «Será la planta más moderna, más eficiente y más sustentable».
Tecnología y sustentabilidad
La fábrica se construirá en base a criterios de eficiencia energética, seguridad y sustentabilidad que se corresponden con la meta de producción de «acero verde» que la Unión Europea fijó para 2035. La planta usará chatarra como insumo para producir palanquilla, lo cual tiene un efecto de descontaminación. El sistema de proceso continuo «le da más rendimiento a la producción y reduce el consumo de gas», según la empresa. Por cada tonelada de acero emitirá 400 kilos de gases de efecto invernadero, contra 2 mil de las plantas actuales.
Jorge Azcoaga, gerente general de calidad de Sidersa, destacó que la planta está diseñada con la última tecnología disponible a nivel mundial. La optimización del proceso de fundición permite el precalentamiento de la chatarra, mejorando la eficiencia energética. Lo mismo ocurre al «ahorrarse» el proceso de enfriado de la palanquilla. En la nueva planta, los operarios no entran en contacto con el material ya que se trabaja desde pupitres remotos.
Los equipos para el proceso productivo son de Danieli, empresa italiana líder en tecnología del sector. El 25% de las máquinas ya está en el país. El objetivo es empezar el montaje en enero próximo. Suman 7.500 toneladas de equipos mecánicos.
Proveedores nacionales
Solo la tecnología es importada. El resto de los proveedores son nacionales, pese a que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi), al que calificaron como primer y hasta ahora único proyecto industrial, les brinda facilidades para importar. Coletto señaló: «Podríamos haber utilizado esos beneficios pero preferimos fortalecer la cadena con las empresas locales, todos los fabricantes de estructuras metálicas son nuestros clientes, no podríamos hacer las nuestras comprando a una empresa china». También relativizó el impacto de la reforma laboral como incentivo al proceso de inversión: «Puede simplificar algunas cosas pero no hay una diferencia en lo económico».
En julio de 2025, para el día nacional de la siderurgia, Sidersa anunció oficialmente su plan para construir la primera acería integrada en 60 años. De los 300 millones de dólares que invierte en su planta de San Nicolás, 200 millones son de capital propio. Recientemente realizó un lanzamiento de Obligaciones Negociables. Además de calificar para el Rigi a nivel nacional, la empresa se acogió a beneficios de la municipalidad de San Nicolás y está a pocos días de recibir la aprobación para la promoción industrial del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
La tercera generación de un emprendimiento familiar que nació en Rosario con un taller de arandelas en su casa está a punto de cumplir el sueño de tener la siderurgia propia. Cuando se instalaron en San Nicolás, el predio tenía 3 mil metros cuadrados. Hoy ocupan cien mil. Sidersa ocupa a 650 trabajadores; más de la mitad en la fábrica cercana a Rosario. El proyecto prevé crear más de 300 puestos de trabajo directo y 3.500 indirectos en los sectores de recolección de chatarra y construcción.
