El partido entre Estados Unidos y Bosnia por los 16avos de final del Mundial estuvo marcado por una polémica decisión del VAR que derivó en la expulsión de Folarin Balogun y una posterior revisión de la sanción.
Durante el segundo tiempo del partido que Estados Unidos le ganaba 1 a 0 a Bosnia por los 16avos de final del Mundial, el delantero estadounidense Folarin Balogun fue expulsado tras una revisión del VAR. El juez brasileño Raphael Claus no observó en primera instancia la acción, pero el encargado del VAR, el venezolano Juan Soto, lo llamó a revisión. Las imágenes mostraron a Balogun pisando el tendón de Aquiles del defensor bosnio Muharemovic, provocando que su tobillo derecho se doblara.
El entrenador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, afirmó que la decisión reparó una injusticia y que el 99,9 por ciento de las personas coincidió en que la sanción era correcta. Posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a la FIFA una revisión del caso. La FIFA decidió prorrogar la suspensión de Balogun para que no la cumpliera ante Bélgica, y el jugador fue titular en el siguiente partido.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró que los organismos disciplinarios son independientes. La situación generó comparaciones con otros episodios de la historia de los Mundiales donde intereses políticos influyeron en decisiones arbitrales, como en 1934 con la Italia fascista, en 1966 con designaciones arbitrales cuestionadas, o en 1978 con la dictadura argentina.
