La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe dejó formalmente en funcionamiento la Oficina de Género en los tribunales de Rosario, tras instituirla por Acuerdo en marzo pasado.
La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, presidida por Rafael Gutiérrez e integrada por la ministra Margarita Zabalza y los ministros Roberto Falistocco, Eduardo Spuler, Daniel Erbetta, Jorge Baclini y Rubén Weder, dejó formalmente en funcionamiento la Oficina de Género en los tribunales de Rosario. El área fue instituida por Acuerdo en marzo pasado.
La ministra Zabalza, coordinadora de la nueva área, explicó: “Es un espacio que necesitaba ser institucionalizado porque dependía de la buena voluntad de personas, pero con el tiempo ellas no están, no se trasladan a otras, y esos espacios desaparecen. Y sumado a que en contextos como el actual, no solo nuestro país, donde hay espacios que aún ponen en debate la igualdad de género, con esto decimos que no hay marcha atrás”.
El lanzamiento oficial incluyó la conferencia magistral titulada “Estándares internacionales sobre derechos de las mujeres y la justicia”, a cargo de Julissa Mantilla Falcón, quien ofreció una entrevista a La Capital.
Mantilla Falcón sostuvo que la creación de una oficina de género responde a las obligaciones internacionales del Estado argentino y que constituye un mensaje simbólico para las víctimas de violencia de género. Afirmó que “ante las cifras de femicidios y violencia sexual que no disminuyen, es necesario trabajar desde la administración de Justicia”.
Consultada sobre la influencia de los contextos políticos, señaló que “hay un principio de continuidad del Estado: el gobierno cambia, pero el Estado tiene que continuar y es a él al que se ha obligado”. Respecto de las denuncias falsas, indicó que en América Latina “se privilegian las denuncias falsas que no existen realmente en las proporciones que quieren dar, o se busca quitar la tipificación del feminicidio”.
En relación con la falta de perspectiva de género en el Poder Judicial, Mantilla Falcón dijo que “no puede haber un Poder Judicial que tenga enfoque de género en la parte procesal y en lo demás, no”. Añadió que “el enfoque de género no basta, no va solamente por la modificación de normas, no basta con la capacitación de jueces y juezas”.
Mencionó la Ley Micaela como un avance, pero consideró que “no es lo único” y que la formación debe incluir la construcción de capacidades para identificar estereotipos de género en la práctica judicial. Propuso que un juez que demuestre estereotipos de género en sus sentencias “tendría que ser posible de recusar”.
Sobre los plazos para consolidar los derechos de las mujeres, Mantilla Falcón afirmó: “No me trazo plazos porque hace 15 años decían que en 15 años íbamos a estar mejor y no. Sin esas convenciones que menciona se estaría peor, claramente. Con que hoy hagamos algo mejor para mí ya es un montón. Si me pides razones para ser optimista no tengo demasiadas, pero tengo que serlo”.
