Un equipo médico del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba utilizó por primera vez en el país un stent bioabsorbible en un bebé con coartación de aorta. El dispositivo se degradará en el organismo, evitando una segunda cirugía. Especialistas consultados señalaron que en adultos su uso aún no presenta beneficios claros.
Un equipo médico del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba utilizó por primera vez en el país un stent bioabsorbible en un paciente pediátrico. El procedimiento se realizó a comienzos de agosto en la ciudad de Córdoba. El paciente, un bebé prematuro de bajo peso, fue intervenido por una coartación de aorta, una condición que consiste en el estrechamiento de la arteria principal que sale del corazón.
El stent, un dispositivo tubular que se inserta en arterias o venas para mantener su diámetro, está diseñado para ser absorbido por el organismo en un período de 6 a 18 meses. En el caso de pacientes pediátricos, esta característica evita una segunda cirugía para retirar el dispositivo, ya que los stents metálicos convencionales pueden quedar obsoletos a medida que el niño crece.
La intervención estuvo a cargo del jefe del Departamento de Cardiología y hemodinamista Alejandro Peirone y del jefe de Cirugía Cardiovascular Ignacio Juaneda. Según Juaneda, el paciente presentaba una prematurez compleja con retardo en el crecimiento intrauterino. Al nacer pesaba 1,5 kilos. Los médicos esperaron 49 días hasta que el bebé alcanzó los 2,2 kilos y entonces lo operaron.
Juaneda explicó que el acceso al sitio de la coartación se realizó a través de la arteria carótida, debido al pequeño tamaño del paciente. Se abrió el cuello y se expuso la arteria, por donde se introdujo un catéter con un balón que llevaba el stent bioabsorbible.
Peirone indicó que el uso de prótesis bioabsorbibles podría marcar un cambio de tendencia en el sector. En agosto de 2025, su equipo colocó dispositivos bioabsorbibles en el corazón de dos pacientes adultos con foramen oval permeable, un orificio en el corazón que requería cierre. Según Peirone, fueron los primeros en Latinoamérica en implantar dispositivos de este tipo.
El cardiólogo Oscar Mendiz, director del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Fundación Favaloro, señaló que la utilidad de estos stents en adultos es “relativa”. Mencionó que, aunque surgieron hace dos décadas, su uso en adultos no mostró beneficios claros en estudios clínicos. El implante es más trabajoso porque el material es más blando y requiere una preparación previa de la placa. Además, el costo de un stent bioabsorbible es de aproximadamente 13.000 dólares, frente a los 2.000 de uno convencional.
El bebé intervenido permanecía internado al cierre de esta nota por otras condiciones de salud, aunque se mantenía estable.
