El vocero presidencial, Adrián Ravier, brindó detalles este martes sobre las sanciones anunciadas por el presidente Javier Milei contra empresas que brinden logística a la extracción de hidrocarburos en las Islas Malvinas. Especialistas consultados analizaron el impacto de la medida.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, ofreció este martes su conferencia de prensa habitual y se refirió a las sanciones anunciadas por el presidente Javier Milei el pasado jueves en cadena nacional contra empresas que brinden logística a la extracción de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
“Claramente el reclamo que todos pudieron escuchar es un reclamo pacífico, diplomático y no militar. Es totalmente distinto. También es un intento democrático”, respondió Ravier ante la consulta de El Litoral.
El funcionario agregó: “El gobierno de Milei es democrático con lo cual todo lo que está relacionado a estos anuncios que pudieron escuchar provienen de un gobierno democrático, entonces cualquier relación que se quiera hacer nos parece equivocada”.
La decisión del Ejecutivo, que según distintas versiones contó con la participación del asesor Santiago Caputo, generó reacciones en el ámbito interno y externo. Joaquín Bernardis, del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la UCSF, analizó las medidas para CyD Litoral.
Bernardis señaló que la cadena nacional se enmarca en un contexto de política internacional. “Se hablaba tal vez de algún tipo de presión de Trump para sentar a negociar al Reino Unido, cuestión que no sucede desde la guerra de Malvinas”, afirmó. “Pero lo cierto es que se está avanzando con una serie de medidas económicas que tienen que ver con el contexto actual del mundo y, en cierto punto, un modo bastante trumpista de utilizar la economía, el comercio y las sanciones como una herramienta para presionar a la contraparte en conflicto”.
El especialista destacó dos medidas en concreto: “Una tiene que ver con el proyecto Sea Lion, esta explotación offshore a 120 km de las Islas Malvinas que se realiza entre un conglomerado británico israelí. Y por otro lado, tiene que ver con la búsqueda de potenciar el desarrollo logístico de la base naval integrada en Tierra del Fuego para darnos proyección tanto comercial, como también en términos de defensa nacional hacia todo lo que es el Atlántico Sur y la misma Antártida”.
Sobre el proyecto Sea Lion, Bernardis explicó que “la lógica es la asimetría que hay entre lo que puede llegar a generar el proyecto Sea Lion y lo que puede llegar a generar, por ejemplo, Vaca Muerta”. “Cualquier petrolera o empresa de hidrocarburos y gas natural va a preferir claramente los recursos que tenemos en la Patagonia ante lo que está en el mar argentino”, indicó. “Sea Lion en su pico, según lo que se establece en los pronósticos, podría llegar a generar 50.000 barriles diarios. Nosotros en Vaca Muerta estamos generando 600.000 barriles diarios de petróleo”.
“Hoy la economía internacional con el aspecto financiero termina pasando de que son conglomerados, holdings que tienen participación accionaria y cualquier participación accionaria en el proyecto Sea Lion implica una sanción por parte del gobierno argentino”, añadió el licenciado en Relaciones Internacionales.
En cuanto a las reacciones externas, Bernardis recordó la visita de Milei a Chile el día previo al anuncio. “Uno de los puntos más importantes, y que lo hizo el día previo a hacer el anuncio, fue la visita de Milei a Chile como para buscar cooptar a los chilenos y obtener el apoyo que Kast nos lo dio”, señaló.
La relación con Chile había sufrido una recaída por la discusión en torno a Magallanes. En línea con esta relación y otras como la que el Gobierno mantiene con Brasil, Bernardis sostuvo que “tal vez el próximo paso de Argentina debería ser buscar que los gobiernos de la región con distintas medidas busquen acoplarse a la posición argentina y que también establezcan sanciones económicas frente a cualquier accionista dentro de este proyecto Sea Lion”.
Esto se daría “principalmente para aumentar la escala y el daño que causan estas sanciones económicas y también porque Argentina queda vulnerable a cualquier retaliación del Reino Unido que es uno de los principales centros financieros”.
Bernardis recordó que Caputo gestionaba reuniones con accionistas y grupos financieros en Londres, pero ante este anuncio “duda que avance demasiado”. “El tema ahí es que si Reino Unido entra en esa espiral de querer escalar también congelando, por ejemplo, nuestros activos en Londres, también puede infligirse un daño y la economía británica no está bien y tampoco la política. Hay un momento de vulnerabilidad”, reflexionó.
Sobre el escenario del primer ministro británico, Bernardis mencionó la presión de los conservadores y la tensa relación con Donald Trump, quien presiona a los británicos por sus porcentajes de inversión en la OTAN y por la negativa a intervenir en el estrecho de Ormuz.
“Yo creo que en ese sentido podemos llegar a quedar vulnerables, pero comparado con lo que era, por ejemplo, el gobierno de los gobiernos de Kirchnerismo tenemos Vaca Muerta. Y es ahí donde, por ejemplo, British Petroleum, empresas y países también europeos que están muy interesados en lo que sucede en nuestra Patagonia, van a tratar de limitar cualquier tipo de actitud del Reino Unido en contra de Argentina”, expresó.
En el plano local, Bernardis vinculó la medida con la carrera presidencial de 2027. “Esta medida es como un oasis, en el desierto de lo que fue la política Malvinas en este gobierno”, comentó. “Creo que ahí hubo una especie de focus group con lo que sucedió en el Mundial, con la bandera de Malvinas. El apoyo al unísono que hubo por parte nuestro y que, viendo que hay que tomar momentum para la carrera presidencial que queda un año, sirve para la agenda interna”.
