La actriz y comediante uruguaya Evitta Luna repasó su trayectoria desde sus inicios en redes sociales hasta su presente en streaming, teatro y ficción. En diálogo con Clarín, habló de su paso por OLGA, su llegada a LUZU TV y sus proyectos futuros.
En los últimos años, Evitta Luna (28) pasó de hacer videos de humor en redes sociales a trabajar en streaming, teatro y series. Según declaró a Clarín, ese recorrido respondió a un plan: las redes fueron una puerta de entrada a la actuación.
«Yo lo planeé, parece mágico, pero mi plan era ese: a la hora de hacer videos en redes, mi plan era en algún momento dedicarme a lo que me estoy dedicando ahora», afirmó.
La uruguaya comenzó a construir su popularidad con videos de humor en Instagram y TikTok. En 2019 empezó a subir contenido de manera sostenida y esas publicaciones le abrieron oportunidades profesionales.
Antes de instalarse en Argentina trabajó en Uruguay. «Primero trabajé ahí un par de años, hice mi primer unipersonal, entonces eso empezó a girar, después vine a Buenos Aires, algunas provincias también…», recordó sobre sus inicios.
Ese recorrido le permitió hacer contactos en la industria. Lo primero que llegó fue el streaming: sus inicios en Blender, después OLGA y, actualmente, forma parte de LUZU TV en PLP (Poné la pava), con Flor Jazmín, Anita Espósito y La Joaqui.
Su llegada al canal de Nicolás Occhiato se produjo después de su salida de OLGA. Según contó, esa decisión estuvo atravesada por el impacto negativo que tenía sobre ella la exposición permanente al chat durante las transmisiones en vivo.
«Estaba laburando y había una cuestión constante de un chat agresivo que estaba enfrente mío… Imaginate estar trabajando y leer cosas malas sobre lo que estás haciendo, todo eso en vivo. Está tu cara ahí, es muy violento que te insulten mientras estás laburando y estás siendo grabada», sostuvo.
Sobre cómo la afectó ese nivel de agresividad en comparación con sus redes sociales, declaró: «Eso fue muy hostil, distinto es si me mandan un mensaje a mis redes, ahí manejo si entro o no».
Consultada sobre si en OLGA era obligatorio tener el chat visible, aclaró que desconoce cómo funciona actualmente, pero que durante su paso por el canal liderado por Migue Granados la decisión de mantenerlo había sido de las autoridades. «La directiva elegía tener el chat ahí, así que era eso. Pedimos varias veces que lo sacaran y no sucedía. Está bien, cada uno labura como quiere y yo ahí era una empleada más, me sentía mal y me fui», detalló.
En ese sentido, destacó que la política en LUZU TV respecto al chat en vivo es diferente. «No lo tenemos enfrente de nosotros», señaló.
En teatro, actualmente forma parte de La llamada, obra que comparte con Leticia Siciliani, Juli Castro, Momi Giardina (en próximas funciones será reemplazada por Diego Castro) y César “Banana” Pueyrredón. Se presenta los miércoles en el Teatro Astros.
Según contó, es un proyecto especial porque es admiradora del trabajo de Los Javis, autores del musical, y porque había visto la obra el año anterior y deseaba formar parte. «Este año llegó la propuesta, con poco tiempo de ensayo y sucedió, ni siquiera sé cómo porque pasó todo muy rápido», relató.
«Esta obra es increíble, solo se puede disfrutar, ya desde el momento que nos preparamos, la pasamos bien, nos queda corta la obra, cuando termina nos quedamos como ‘¿Ya está?’», agregó.
También participó en Cautiva, serie dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, con Carolina Kopelioff y Lorena Vega, basada en un caso real y estrenada en TNT y Flow. «Esa serie se grabó en 2025, hice un casting virtual y quedé, esas cosas locas que van pasando y una no entiende mucho, pero la rueda en un momento empieza a girar», contó.
Evangelina, su nombre real, no atribuye su carrera exclusivamente a su talento. Mencionó la importancia de la suerte y de haber estado en el lugar indicado, y destacó a quienes confiaron en su trabajo desde sus comienzos. «No doy nada por sentado, ni en este laburo ni en ningún otro. Hay que laburar, laburar bien, hacer el ejercicio de ser buena persona y buena trabajadora», sostuvo.
«También tiene mucho que ver con la suerte este trabajo. Yo no estoy acá porque sea más talentosa que otras personas, estoy acá porque estuve en el momento indicado, hubo una persona que me vio… Hay mucha gente talentosa golpeando puertas que no se le abren», profundizó.
«He aprendido a verme y a entender mi valor, en qué soy buena, en qué tengo que mejorar, no me siento distinta ni más talentosa, ni carismática, ni más graciosa que un montón de otra gente», confesó. «Por eso este lugar lo cuido, lo atesoro, lo honro y estoy muy agradecida, intento estar a la altura», añadió.
De cara al futuro, Evitta planea continuar en PLP, avanzar con una serie que está escribiendo junto a dos amigos sobre su historia profesional y desarrollar nuevos proyectos teatrales. «Mi lugar es arriba del escenario, pero también en el ambiente audiovisual, me he enamorado de eso también», aclaró.
En el corto plazo, durante el próximo verano volverá a Uruguay para participar de una murga. «Me entusiasma porque es algo de mi cultura, es volver a mi país por tres meses, eso me tiene muy feliz y contenta», adelantó.
Sobre si en Uruguay le demandan su presencia, explicó que se debe a la rivalidad entre Argentina y el país charrúa: «Un poco sí, me reclaman, pero también porque hay un recelo con el argentino, entiendo ese conflicto simbólico que hay, más que nada de los uruguayos hacia los argentinos porque ustedes nos aman, el uruguayo se enoja con el porteño, particularmente, porque nos pelean bastante, es un vínculo de hermanos».
Aunque hoy Buenos Aires también se siente como su casa, no reniega de su identidad uruguaya. «Amo mucho Argentina, siento que es mi casa también, pero bueno, soy uruguaya, con mucho orgullo lo llevo y lo digo en todos lados», concluyó.
