Un proyecto del oficialismo en el Concejo Municipal de Rosario propone eximir de una sobretasa a los terrenos baldíos parquizados e integrados a viviendas y aumentar las sanciones por falta de mantenimiento. Alcanzaría a unos 5.000 solares.
Un proyecto presentado por la concejala Carolina Labayru, del oficialismo, propone modificar la normativa municipal sobre terrenos baldíos en Rosario. La iniciativa busca otorgar beneficios tributarios a los propietarios que mantienen sus terrenos en buenas condiciones y endurecer las sanciones para quienes incumplen con las obligaciones de higiene, limpieza y conservación.
Según los registros oficiales del municipio, en Rosario hay alrededor de 12.000 terrenos baldíos. No obstante, un relevamiento más detallado que lleva adelante el municipio permite identificar aproximadamente 5.000 terrenos que reúnen las condiciones para quedar comprendidos dentro de la normativa que se busca modificar. La diferencia se debe a que muchos de los terrenos registrados se encuentran en sectores periféricos no urbanizados, con características distintas a las de los lotes vacantes del tejido urbano consolidado.
Beneficios
Uno de los principales cambios propuestos es la exención de la sobretasa de promoción urbana por suelo vacante para aquellos terrenos que, aunque estén registrados como baldíos, funcionan como jardines o parques privados integrados a una vivienda. Para acceder al beneficio, el terreno deberá ser lindero a una parcela destinada a vivienda, conformar con ella una única unidad funcional y compartir al menos una persona titular. Además, tendrá que cumplir con las condiciones de higiene, conservación y parquización establecidas por la normativa. Los propietarios deberán solicitar la exención y el municipio tendrá la facultad de verificar el cumplimiento de los requisitos.
«Queremos reconocer al que cuida y exigirle al que no cumple. El estado de un terreno también tiene consecuencias para quienes viven alrededor», sostuvo Labayru al explicar el espíritu de la propuesta. Y agregó: «Hay terrenos que están al lado de una casa, que sus propietarios mantienen como jardín o parque y que están en buenas condiciones. Nos parece razonable que esa situación tenga un reconocimiento tributario».
Sanciones
La otra parte del proyecto apunta a los propietarios que desatienden el mantenimiento de sus inmuebles. La propuesta contempla un aumento de las multas por incumplimientos de higiene, limpieza y conservación, tanto en terrenos baldíos como en propiedades edificadas, estén habitadas o no. Las obligaciones comprenden también el mantenimiento de cercas, tapiales y veredas, de acuerdo con las disposiciones municipales vigentes.
Uno de los puntos centrales es el endurecimiento de las sanciones cuando existe una intimación previa del Estado local y el responsable no soluciona las irregularidades dentro del plazo establecido. «Si el municipio ya intimó al propietario y le dio un plazo para resolver el problema, no puede dar lo mismo que haya cumplido o que haya decidido no hacer nada. Por eso proponemos sanciones más altas para esos casos», explicó Labayru.
La iniciativa parte de una problemática que se repite en distintos barrios: terrenos sin mantenimiento que terminan convertidos en lugares de acumulación de residuos, proliferación de malezas y deterioro del espacio urbano. «Un baldío o inmueble abandonado es un problema para todos los vecinos. La basura, las malezas y los cerramientos rotos terminan perjudicando a toda la cuadra», advirtió la concejala.
Más controles
El proyecto también busca fortalecer las herramientas de fiscalización municipal. Para eso, propone mantener un relevamiento actualizado de los terrenos e inmuebles denunciados por abandono y realizar inspecciones que permitan constatar su estado. El objetivo es que las denuncias vecinales den lugar a controles efectivos y que exista un seguimiento de las situaciones detectadas, para determinar si las irregularidades fueron corregidas o si corresponde avanzar con intimaciones y sanciones.
Otra de las modificaciones apunta a los terrenos que generan ingresos mediante carteles publicitarios. La propuesta establece restricciones para instalar o renovar publicidad en aquellos predios que no cumplan con las condiciones exigidas de higiene y conservación. «Un terreno que no cumple con las condiciones de higiene y cerramiento no debería seguir generando ingresos por publicidad como si estuviera en regla», afirmó Labayru.
Además, el proyecto contempla la posibilidad de celebrar convenios para ejecutar y mantener cerramientos reglamentarios, con los gastos a cargo de los responsables de los inmuebles.
Abandono
La normativa municipal ya contempla mecanismos para intervenir en terrenos que presentan infracciones y reclamar a sus propietarios los costos correspondientes. La iniciativa de Labayru busca reforzar esas herramientas y establecer mayores consecuencias para quienes persisten en el incumplimiento. «Cuando el municipio tiene que intervenir porque el propietario no cumple con sus obligaciones, el costo no debería quedar a cargo de todos los rosarinos», remarcó la concejala.
De esta manera, la propuesta combina dos criterios: reconocer mediante un beneficio tributario a quienes utilizan y mantienen sus terrenos como espacios verdes integrados a sus viviendas, y aumentar las exigencias sobre quienes dejan sus propiedades en condiciones que perjudican al entorno. La intención es que el mantenimiento deje de depender exclusivamente de las denuncias de los vecinos y que el municipio cuente con instrumentos más efectivos para exigir el cumplimiento de las obligaciones de cada propietario.
