El entrenador de Unión, Leo Madelón, analizó el empate ante Newell’s en Rosario y se refirió a las chances del equipo de clasificar al Reducido. Además, habló sobre los cambios, el rendimiento defensivo y lo ocurrido en el entretiempo por los gases lacrimógenos.
El entrenador de Unión, Leo Madelón, brindó declaraciones tras el empate ante Newell’s en Rosario. En sus declaraciones, Madelón afirmó que «los chicos defendieron con dignidad la camiseta de Unión» y sostuvo que el equipo hizo méritos para ganar.
Respecto de las modificaciones, explicó que la salida de Lucas Ayala «fue táctica». Además, detalló: «Hicimos un 4-3-1-2 en el final, cuando entró Eric Ramírez. Vinimos a buscar el partido y a ganarlo. En el primer tiempo erramos un par de goles y en el segundo tiempo lo ganábamos bien, pero nos hicieron un gol accidental y apenas nos llevamos un punto».
Madelón indicó que tras el partido decidió que los jugadores queden concentrados en Casa Unión a la espera de saber cuándo se jugará con Vélez. «Los felicité a los muchachos porque defendieron con dignidad la camiseta, estuvimos a la altura y tuvimos muy claras las cosas de cómo jugarlo al partido. Hay una leve chance para la última fecha y no la vamos a desaprovechar», agregó.
En cuanto a la planificación del partido, señaló: «El fútbol es muy táctico y todos tenemos un plan de partido. Ellos jugaron con dos 5 fijos, algo que sabíamos, y la idea nuestra era cerrarle los caminos por adentro y atacarlos por afuera. Nosotros tuvimos llegada y vocación ofensiva».
Sobre el rendimiento de la línea de cuatro, manifestó: «Jugó un gran partido la defensa, quiero ver el gol del empate para ver qué sucedió. Los chicos llegaron muy golpeados al vestuario por esa jugada, pero al margen de eso, no tengo dudas que esta vez el trabajo defensivo fue muy bueno».
«Tenemos vida, en el torneo anterior nos pasó lo mismo. Vi un equipo sólido, nos acomodamos y ya no somos el equipo de las derrotas, en estos partidos hemos levantado», declaró Madelón. Unión totalizó 5 puntos de 9 en los últimos tres partidos, con dos de visitante (Newell’s y Riestra) y uno de local (victoria ante Estudiantes).
Respecto del balance del segundo semestre, afirmó: «Yo soy positivo, estamos a dos o tres puntos de los que entran, perdimos partidos de local increíbles, como el de Independiente por ejemplo y yo me hago cargo. Ayala jugó todo el torneo y el único partido que faltó fue con San Lorenzo porque estaba lesionado; Isla tiene mucho futuro, Peresutti hizo buenos partidos y pienso que tenemos con qué. Debiéramos estar mejor, pero tengo la tranquilidad de que hemos dado todo. Y que el plantel ha crecido».
Consultado sobre si se sintió representado por su equipo, admitió que sí y agregó: «Tuvimos imprecisiones, pero tácticamente estuvimos aplomados, no nos superaron y lo que me da bronca es que no nos acordamos antes de tener estas actuaciones».
También se refirió a lo ocurrido en el entretiempo, cuando los jugadores debieron retornar rápidamente al campo de juego debido a los gases lacrimógenos arrojados por la policía tras un enfrentamiento con hinchas de Newell’s: «Lo del entretiempo fue raro, los jugadores me pidieron que no entrara al vestuario porque había gases por la pelea afuera entre la policía y los hinchas. Así que nos fuimos otra vez a la cancha, llevaron todo lo que se consume en el entretiempo como glucosa, golosinas y todo lo que habitualmente se toma y se come en ese momento y eso me gustó. Fue raro pero me gustó. Nadie se quejó y todos los asumieron con mucho profesionalismo y sin distracciones».
Sobre los cambios, explicó: «Estaba cansado Palacios, faltaban quince minutos y como no teníamos volantes por izquierda, la idea fue poner a alguien que aguante por ahí. Por eso decidí que ingresen ellos dos, para darle aire al equipo por los costados. La cuestión era sostener el resultado dos o tres minutos más y no pudo ser. Luego tiramos todo lo que teníamos para atacar, como la Perla Ramírez o el ingreso de Pintado para abrir la cancha por afuera. Newell’s no nos complicó y nosotros tuvimos dos o tres jugadas de cabezazos que no pudieron ser más peligrosos. Y eso fue todo hasta el final», concluyó.
