Dos ataques de perros ocurridos en menos de 24 horas en la ciudad de Santa Fe motivaron consultas sobre el sistema de prevención y control local. Según datos oficiales, hay 700 animales inscriptos en el Registro de Animales Potencialmente Peligrosos y 60 cuentan con chip identificatorio.
Dos ataques de perros ocurridos en menos de 24 horas en la ciudad de Santa Fe fueron reportados por las autoridades municipales. El domingo, un perro de raza pitbull sin bozal mordió a un niño de 9 años en la Costanera y sus dueños se retiraron del lugar sin asistirlo. El lunes, una mujer de 39 años resultó herida tras ser atacada por un perro de la misma raza en el sur de la ciudad; su hijo de 24 años también sufrió lesiones al intentar detener al animal con un arma blanca.
En ese contexto, la Municipalidad informó que hay 700 perros inscriptos en el Registro de Animales Potencialmente Peligrosos y que unos 60 cuentan con chip identificatorio para vincularlos con sus dueños. El registro está contemplado en la Ordenanza Municipal Nº 11.180 y su Decreto Reglamentario Nº 00046/2024, e incluye razas como pitbull terrier, rottweiler, dogo argentino, doberman, fila brasileiro y akita inu, entre otras, así como aquellos ejemplares que reúnen características físicas establecidas en la reglamentación.
La inscripción es obligatoria y puede realizarse en las sedes del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) o mediante los canales digitales del municipio. La normativa establece que estos animales deben circular con correa de menos de 2 metros de longitud y bozal, no se permite pasear más de dos perros de estas características al mismo tiempo y en los domicilios los propietarios deben garantizar condiciones de seguridad, con cerramiento perimetral y cartelería preventiva.
Respecto de los controles, la Municipalidad indicó que desde el inicio de la gestión del intendente Juan Pablo Poletti se realizaron 127 intervenciones entre multas e intimaciones. Las actuaciones están a cargo de la Subsecretaría de Control, en articulación con el Imusa, y se originan en denuncias o situaciones de incumplimiento detectadas por los equipos municipales. «Se realizan operativos, se dialoga con los propietarios para informarles sobre sus obligaciones y, cuando corresponde, se labran intimaciones y se aplican sanciones», precisaron desde el Ejecutivo local. Las multas previstas por incumplir la normativa van desde los 172.080 hasta los 1.720.800 pesos, según la infracción.
A principios de este año, la Municipalidad lanzó el Programa Huellas, que según el Ejecutivo «busca generar conciencia, promover la tenencia responsable de animales y prevenir situaciones de riesgo, especialmente en relación con los perros potencialmente peligrosos». Desde su lanzamiento se realizaron charlas sobre tenencia responsable en las que participaron más de 150 vecinos, según se informó. En ese marco se lleva adelante la colocación de chips: «Hasta el momento son 60 los perros chipeados. Esta herramienta permite identificar a los animales y vincularlos con sus propietarios, una herramienta que busca fortalecer la trazabilidad y la responsabilidad ante eventuales incidentes», aseguraron desde el municipio.
La colocación del dispositivo no es automática. Primero el animal debe estar inscripto en el Registro; luego los propietarios deben participar de la charla de tenencia responsable y, quienes la hayan realizado, podrán acceder a un turno para la colocación del chip. Se verifica que el animal tenga colocada la vacuna antirrábica y, de no ser así, se la aplicará gratuitamente. Con todos estos requisitos cumplidos, se otorga el carnet con la información registrada. Las instancias de capacitación están abiertas a toda la comunidad, por lo que no todos los vecinos que participan tienen necesariamente perros comprendidos en la normativa.
