El empresario Elon Musk financió campañas republicanas por más de 400 millones de dólares, incluyendo la del fiscal general de Texas, Ken Paxton. Varios candidatos demócratas que se opusieron a los centros de datos y al poder de las grandes tecnológicas resultaron electos.
El empresario Elon Musk destinó más de 400 millones de dólares al apoyo de candidatos republicanos en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, según el artículo original de The New York Times. Más de la mitad de esos fondos se invirtieron en Texas, estado donde reside desde 2020.
Musk financió la campaña al Senado del fiscal general de Texas, Ken Paxton. El candidato demócrata James Talarico compitió contra Paxton y, según el texto, también contra Musk. Talarico declaró en un mitin en Austin: “La razón por la que existe la pobreza en el país más rico del mundo no es porque no podamos alimentar a los pobres, sino porque no podemos satisfacer a los ricos. Pero lo que sí podemos hacer es gravar a los multimillonarios hasta hacerlos desaparecer”. Además, afirmó que “Elon Musk quiere nuestra tierra. Quiere nuestra agua. Quiere nuestros impuestos. Quiere su propio senador personal en los Estados Unidos”.
La representante estatal demócrata Gina Hinojosa, quien derrotó al gobernador de Texas, Greg Abbott, incluyó la oposición a los centros de datos y al poder de los magnates tecnológicos como eje de su campaña. Hinojosa criticó la relación de Abbott con Musk, cuyas empresas recibieron más de 1.600 millones de dólares en incentivos fiscales y más de 100 millones en subvenciones gubernamentales de Texas. En octubre, Hinojosa demandó a Abbott para obligarlo a divulgar las comunicaciones de su oficina con Musk y sus empresas.
En Michigan, Will Lawrence, uno de los fundadores del Movimiento Sunrise, ganó por poco más de 3 puntos en el 7.º Distrito. Durante la campaña, los comités de acción política republicanos gastaron más dinero en contra de Lawrence que en contra de cualquier otro candidato demócrata a la Cámara de Representantes. Los folletos lo calificaban como “el candidato demócrata más radical de Estados Unidos”. Lawrence había sido miembro de los Socialistas Democráticos de América hasta julio. En declaraciones al artículo, Lawrence sostuvo: “La gente está harta de estos republicanos y demócratas financiados por las grandes corporaciones”. Y agregó que “detener estos centros de datos de IA ha sido un tema que ha unido enormemente a personas de todas las tendencias políticas”.
Tras los comicios, las acciones de SpaceX y Tesla se desplomaron, mientras que el mercado bursátil en general subió. Las acciones de las operadoras de centros de datos también cayeron. En todo el país se votaron más de 40 iniciativas electorales relacionadas con el desarrollo de centros de datos; los opositores ganaron todas menos una, según el artículo.
El senador demócrata por Massachusetts, Ed Markey, escribió en la plataforma X en respuesta a una petición de “juicios televisados en directo de los ejecutivos de las grandes tecnológicas”: “Van a tener que plantar nuevos bosques para todas las citaciones que vamos a imprimir”.
Lawrence, en una entrevista posterior, declaró: “Yo diría: ‘Cuidado’, porque estos oligarcas tecnológicos son tremendamente impopulares. Si queremos ser un partido de la clase trabajadora, estos son los Rockefeller y Carnegie de nuestros días. Son las personas más ricas y poderosas, acostumbradas a operar con total impunidad, y hay que ponerles freno”.
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