Decenas de mujeres viajaron hasta el penal de Piñero con alimentos, ropa y productos de higiene, pero el Servicio Penitenciario impidió el ingreso de todo tipo de provisiones, según denunciaron los familiares.
Este lunes, decenas de mujeres que viajaron kilómetros cargadas con bolsas de mercadería, ropa de abrigo y productos de higiene a la cárcel de Piñero tuvieron que regresar con los elementos sin entregar. El Servicio Penitenciario bloqueó por completo el ingreso de provisiones, según informaron los familiares.
La situación se concentra en el Pabellón Nº 6, destinado a presos catalogados como de «alto perfil». Los familiares declararon que las autoridades mantienen suspendidas las visitas presenciales desde mediados de mayo y que ahora también impiden el ingreso de cualquier elemento del exterior.
Las familias afirmaron que las raciones alimenticias que entrega el penal son insuficientes y de baja calidad. Hasta hace poco, el paquete con comida que llevaban los familiares complementaba la dieta básica. Sin la posibilidad de ingresar alimentos ni agua mineral, sostuvieron que los internos «están pasando hambre». La cantina interna no ofrece una alternativa viable, ya que los montos autorizados para depositar son bajos frente a los precios de la proveeduría del penal.
En la protesta realizada a las puertas del penal, las mujeres remarcaron que el reclamo no cuestiona la legalidad de las detenciones ni las condenas, sino que exige el cumplimiento de derechos humanos fundamentales. “Nadie está diciendo que no deban cumplir sus penas. Lo que pedimos es que puedan recibir alimentos, agua y elementos de higiene. Son cuestiones básicas”, declaró una de las manifestantes.
El Ministerio de Seguridad no emitió declaraciones sobre las disposiciones aplicadas en los pabellones de alto perfil. Las familias adelantaron que continuarán concentrándose frente a los portones de Piñero a la espera de que se restablezcan las visitas y se garantice la asistencia médica y odontológica.
