El halo de polémicas que rodea la situación de Keylor Navas en Newell’s parece comenzar a encontrar haces de luz de resolución. Al menos, parece hallar una breve instancia de descompresión. Forzada por las circunstancias. De acuerdo a lo que trascendió desde el complejo de entrenamientos en Bella Vista, todo indica que el cuerpo técnico liderado por Cristian Fabbiani lo tendría en cuenta entre los titulares para enfrentar el domingo, a las 16.45, a Banfield en el Coloso.
Esa posibilidad tomaría fuerza definitiva si el entrenador ratifica esta idea en la práctica de fútbol de hoy. De esta manera, las próximas horas podrían ser determinantes para saber un poco más en profundidad la suerte que correrá Navas.
Según lo que se supo, Navas ya se encuentra bien en relación al malestar estomacal que sufrió el domingo pasado, que no le permitió jugar ante Independiente Rivadavia en Mendoza, y que despertó tantos cuestionamientos sobre su figura.
Navas, entre cuestionamientos
Vale recodar que el arquero se quedó en el hotel, ni siquiera fue al estadio con el resto de la delegación rojinegra, y esa acción también generó muchas críticas en el hincha leproso, que hoy mira de reojo cada uno de los capítulos que van surgiendo de esta inoportuna novela.
En este marco de tensión y de cuentas pendientes internas que todavía deben saldarse, Navas comenzó a entrenar de manera normal, mejoró su situación física y esa evolución, sumada a la caída del intento de Pumas de México por llevárselo, provocó un cambio de escenario muy notorio que ahora lo sitúa al guardameta como candidato a cuidar desde el inicio los tres palos leprosos, en la 2º fecha del Clausura.
En este escenario, Navas habló con Fabbiani y se empezaron a acercar posiciones, que tras el triunfo en Mendoza lucían por demás de distantes. Hubo una clara modificación en el tablero de movimientos, y eso abrió una chance factible que en el comienzo de la semana de prácticas asomaba repleta de complicaciones.
Más allá de esta puerta que se abre, la continuidad de Navas en Newell’s por ahora sigue rodeada de signos de interrogación, ya que le expresó a la dirigencia su determinación de emigrar. Pero sigue siedo jugador leproso y eso representa un paso obligado a quien pretenda contar con sus servicios.
Pumas lo buscó a Navas
Valer recordar, que Pumas intentó llevárselo, pero el club del Parque lo tasó en una cifra que los mexicanos no estaban dispuestos a pagar.
En los últimos días, los mexicanos habían avanzado y hasta hicieron una oferta por el pase del arquero que merodeaba el millón de dólares por su ficha.
Sin embargo, la oferta estuvo lejos de convencer a los directivos de Newell’s. Es más, la cotización del arquero fue fijada en unos 3 millones de dólares por las autoridades del club. De esa manera, las negociaciones se estancaron.
Chiquito Romero en la mira
Cuando la continuidad de Navas ni siquiera estaba en discusión, Fabbiani solicitó que le traigan un arquero suplente para el costarricense. Así, el club del Parque halló una variante rápida y económica y repescó a Williams Barlasina, un arquero que se había marchado a préstamo y estaba en Aldosivi.
En este contexto agitado, Barlasina fue el arquero titular frente a Independiente Rivadavia en Mendoza y, más allá de su responsabilidad en el gol, tuvo un desempeño aceptable.
Con todo esto, en el club rojinegro creen que la partida de Navas obligaría a buscar a un arquero de jerarquía para sustituirlo. Y ahí es donde apareció el nombre de Sergio Romero. En Newell’s, hay quienes afirman que Fabbiani ya llamó a Chiquito para preguntarle si querría venir a Rosario y cuentan que el arquero se mostró dispuesto en enfilar para Rosario.
Vale precisar que Romero es el cuarto arquero en Boca, detrás de Marchesín, el juvenil Brey y García. Y quedó en esa posición luego de una larga lesión que le quitó continuidad y lo marginó de la consideración de los entrenadores Fernando Gago y Miguel Angel Russo. Por eso, vería con buenos ojos la posibilidad de cambiar de aire.