La ciudad texana fue escenario de tres hitos históricos: la muerte del presidente John F. Kennedy, la frase de Diego Maradona en el Mundial 1994 y la marca goleadora de Lionel Messi en el Mundial 2026.
Entre las 11.54 y las 12.30 del viernes 22 de noviembre de 1963, el auto presidencial recorrió las calles de Dallas. John Kennedy, el 35.º presidente de Estados Unidos, transitó por el downtown, tomó la calle Houston y dobló en Elm, frente a la Biblioteca. Desde el sexto piso, Lee Oswald efectuó tres disparos. El primero impactó en un semáforo; el segundo entró por la espalda de Kennedy, salió por su garganta e hirió al gobernador de Dallas; el tercero penetró en su cabeza. En cinco segundos, el presidente resultó mortalmente herido. Fue trasladado al hospital Parkland, donde falleció una hora después. Oswald fue detenido, pero asesinado horas más tarde sin haber confesado.
La Plaza Dealey, donde ocurrió el atentado, mantiene un memorial que señala el recorrido final del Lincoln descapotable. El edificio de la Biblioteca permanece igual que en 1963; en el sexto piso funciona un museo al que se accede con un costo de 25 dólares. El lugar conserva el escenario original, incluyendo el puente ferroviario que el vehículo cruzó para llegar al hospital.
El 30 de junio de 1994, durante el Mundial de fútbol, Diego Armando Maradona declaró: “Me cortaron las piernas”. Esa frase quedó asociada a su exclusión del torneo.
El 22 de junio de 2026, Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, superando la marca de Miroslav Klose establecida en 2014. El hecho ocurrió en Dallas, donde miles de argentinos celebraron con camisetas celestes y blancas.
La ciudad texana, con autopistas modernas y un downtown colorido, fue testigo de tres momentos: la muerte de Kennedy en 1963, la frase de Maradona en 1994 y el récord de Messi en 2026.
