Las empresas santafesina Estambul y rosarina Tonelli, dedicadas a la elaboración de soda, registran cambios en su producción y comercialización. Estambul ingresó al mercado de Buenos Aires y Tonelli diversificó su oferta con líneas premium. Ambas compañías informaron sobre sus procesos productivos, volúmenes de venta y estrategias comerciales.
La soda, un producto tradicional en Argentina, es elaborada por empresas como Estambul, fundada en 1948 en Santa Fe, y Tonelli, establecida en 1949 en Rosario. Ambas compañías brindaron detalles sobre su funcionamiento, producción y planes comerciales.
Estambul: producción y expansión
Estambul fue fundada en 1948 en Santa Fe como la unión de tres soderías. Desde 2014 es administrada por los hermanos Santiago, Francisco, Carolina y Gabriela Sarchi, tercera generación de la familia. La empresa procesa 12 millones de litros de agua al año, de los cuales el 85% se destina a la línea de sodas, en envases descartables de vidrio y retornables.
Francisco Sarchi, uno de los titulares, explicó que la empresa se abastece de la red de agua potable de Santa Fe. El tratamiento incluye procesos de filtrado, sin ósmosis inversa. Según Sarchi, la calidad del agua y la cantidad de gas son factores que diferencian al producto. La empresa emplea directamente a unas 45 personas y cuenta con una red de distribuidores independientes.
Hace aproximadamente un año, Estambul comenzó a comercializar sus productos en Buenos Aires mediante una alianza con distribuidores locales. Sarchi afirmó: “Estamos mandando unos cinco o seis camiones por mes. Para nosotros es un montón porque entrar en ese mercado es difícil, es el más fuerte de Argentina”. Cada camión transporta alrededor de 160 cajas de 24 unidades, lo que representa entre 9.600 y 11.520 litros mensuales. La estrategia inicial se concentró en bares de perfil medio y alto y en canales digitales. Para ese mercado, la empresa desarrolló una botella descartable de vidrio de 500 centímetros cúbicos.
En Rosario, Estambul retomó su actividad comercial hace aproximadamente un año y medio y tiene presencia en más de un centenar de bares y comedores. Además, cerró acuerdos con cadenas de supermercados para ampliar su cobertura.
Tonelli: diversificación y clientes corporativos
Tonelli fue fundada por Guerino Tonelli en 1949 y mantiene su planta productiva en Alsina 2450, Rosario. Actualmente está a nombre de María Elena Tonelli, hija del fundador. La empresa utiliza procesos de tratamiento de agua que incluyen filtros de carbón activado, radiación ultravioleta y ozonización. Luego, el líquido ingresa a una máquina saturadora que incorpora dióxido de carbono bajo condiciones controladas de presión.
La compañía distribuye sus sifones plásticos en Rosario, Funes, Roldán, San Jerónimo Sud, Carcarañá, Alvear, Pérez, Soldini e Ibarlucea. Además, ofrece una línea premium con presentación de vidrio para el sector gastronómico, bidones de agua, dispensadores y la soda embotellada en vidrio “Waterdrop x Tonelli”. María Elena Tonelli señaló: “Somos una empresa que acompañó el crecimiento de Rosario y su traza urbana”.
Tonelli también conserva una línea de sifones históricos de vidrio, especialmente envases de medio litro con cabezal negro, destinados a bares, bodegones y clubes. Según María Elena, “contamos con un stock nuestro de años. Por eso tiene un valor invaluable”. La empresa comercializa la línea Waterdrop x Tonelli en cajones de 12 unidades, orientada al sector gastronómico y a eventos.
Márgenes y precios
Ambas empresas coincidieron en que la soda es un producto de precio accesible y que los costos fijos son elevados. María Elena Tonelli explicó: “El tema es que no hay mucho margen porque los costos fijos son muy altos. Hay determinados números que tenemos que absorber porque no los podemos trasladar. Es un producto que siempre fue económico”.
En Estambul, la logística determinó su estrategia de expansión: en Santa Fe abastece directamente a comercios y supermercados, mientras que en otras localidades trabaja con distribuidores regionales. El desarrollo de nuevos envases, como la botella descartable de vidrio, permite captar consumidores dispuestos a pagar un precio mayor por litro. Sarchi indicó: “Tenemos una limitante que es nuestra capacidad productiva. Nuestra estrategia a mediano plazo es ver lo que ocurre en Buenos Aires”.
